Daniel Ostropolsky padece de ELA(Esclerosis Lateral Amiotrófica), enfermedad que debilita paulatinamente los músculos y no tiene cura. Es lo mismo que tiene el diputado nacional de Juntos por el Cambio, Esteban Bullrich, quien días atrás dio una entrevista en la que impresionó su dificultad para expresarse y conmovió tanto su entereza como su mensaje optimista para sobrellevar los inconvenientes por su estado de salud.
Daniel Eduardo Ostropolsky tiene 71 años y es dueño de una trayectoria pública y política muy reconocida en Mendoza pero también a nivel nacional. Hace 4 años le diagnosticaron ELA y él enfrenta la enfermedad con un sorprendente optimismo y buen humor pero, sobre todo, con la convicción de tener la mayor calidad de vida posible antes de que su salud se lo impida.
El propio Ostropolsky dialogó telefónicamente con LV12 Radio Independencia para referirse a su enfermedad y a lo que está solicitando. "En primer lugar, qué significa la enfermedad, que tanto el senador Bullrich como yo tenemos diagnosticada. Es una enfermedad en la cuál poco a poco se van muriendo las células motoras. Es decir, todas las neuronas que gobiernan los movimientos del cuerpo, pero no afectan las neuronas sensitivas. O sea, que uno siente en el cuerpo todo lo que le está pasando, los impedimentos y además se mantiene la capacidad cognitiva, esto es, que uno sigue manteniendo el conocimiento y entendimiento hacia donde se dirige al tener la muerte progresiva e irreversible de las células motoras que conducen inevitablemente a la muerte. No hay cura a esta enfermedad. Ni hay casos en los que se haya detenido en forma definitiva", comenzó diciendo.
A su vez, el abogado explicó el motivo de porqué "apresurar" su muerte. "Diría que depende cómo se mire. Voy a empezar diciendo que yo amo la vida. La amo en una forma tal que quiero vivir todo lo que pueda con la máxima intensidad y esto significa que quiero estar tranquilo, en el sentido de que cuando me llegue el momento en el cual la vida tal como se concibe ya no es tal, sino que uno pasa a ser poco menos que un vegetal, lleno de sufrimiento, porque al entender lo que pasa y no poder ni mover ningún músculo y estar consciente de esa situación, padeciendo horrores, es en ese momento, merece la pena mantener algunos signos vitales en medio de sufrimientos y angustia, no solamente del paciente, sino de sus familiares. Entonces es allí donde se dice que la vida tiene que terminar en esas condiciones", sentenció.
"Cuando uno ya no pueda, no solamente moverse ni expresarse, su voluntad de querer terminar no va a ser respetada si no sale esta ley. No es apurar la muerte, sino tener una muerte digna. Para mí la vida merece todo el respeto, el cariño y la intensidad mientras se mantienen los principios que hacen que se tenga conciencia y posibilidad, en una palabra, dignidad", reveló.
Sobre el pedido de la eutanasia en el Congreso, el mendocino que padece ELA cree que "no solamente que creo que está preparada, creo que la evolución de la sociedad va imponiendo la agenda". "La ayuda al buen morir es mucho más humana, piadosa y con más respeto a la vida", razonó.
"Esto que yo propongo no es de imposición obligatoria", cerró.

