"Por lo menos nos sentimos cuidados, la medida que tomó el gobierno fue muy fuerte, muy clara, pese a que esto traerá problemas económicos muy serios. Más de 20 días sin consumo con los negocios cerrados", analizó Marcelo Fernández en el marco de la cuarentena obligatoria desencadenada por el coronavirus.
La Confederación General de empresarios emitió un comunicado solicitando al Gobierno nacional tomar medidas urgentes para el sector: solicitan postergar por 60 días el pago de contribuciones patronales y anticipos por impuestos a las ganancias y exigen declarar la emergencia en el sistema bancario para agilizar trámites como la toma de créditos a tasas blandas destinadas al pago de sueldos y el medio aguinaldo.
"Hay una serie de resoluciones que, conscientes del costo fiscal inicial, deben verse como necesarias para que gran cantidad de empresas no ingresen en una crisis inmediata", añadió el presidente de la confederación empresarial.
"Con el fin de mantener la cadena de pagos sin colapsar y el ingreso de los trabajadores, se debe declarar una emergencia en el sistema bancario que permita cubrir, en forma automática sin los habituales trámites de ‘scoring’ crediticio, las cuentas corrientes de las empresas PyMEs y monotributistas, durante 90 días con créditos con un costo financiero total suficiente para cubrir los costos administrativos de los bancos".
Para finalizar Marcelo Fernández expresó que solicitan "créditos con la misma tasa para afrontar pago de salarios y medio aguinaldo". Advierte que ante algunos movimientos que comienzan a realizar anunciando suspensión de pagos o demoras injustificadas para ejecutarlos, "el Estado debe exigir a las grandes empresas que no retrasen ni suspendan pagos pendientes para estos días a empresas PyMEs".

