El encuentro tuvo un fuerte valor simbólico, ya que se realizó en el espacio fundado por el tucumano Eusebio Colombres, precursor de la industria azucarera y congresal de la Independencia.
Durante la jornada, el asesor de la Pastoral Social, padre José Ignacio Abuín, resaltó que el Jubileo significa “alegría, encuentro e invitación a generar el bien común”. A su turno, el arzobispo monseñor Carlos Sánchez llamó a los empresarios a dar trabajo digno, producir con honestidad y unirse por el bien de la provincia, destacando la tradición industrial de Tucumán en los rubros azucarero y citrícola.
En ese marco se homenajeó al empresario tucumano Alfredo Guzmán y al futuro beato Enrique Shaw, como referentes de compromiso social y solidaridad. Asimismo, las representantes de la Unión Industrial Tucumán (UIT) y la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) dieron lectura al Acta Compromiso, que fue firmada por dirigentes de la Federación Económica de Tucumán, SRT, Economía de Comunión, Unaje y Fundación del Tucumán, entre otros.
El documento asume compromisos en torno al trabajo digno, la inclusión social, el cuidado ambiental, la equidad y la formación ética, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU y las enseñanzas del Papa Francisco.
La ceremonia incluyó una oración interreligiosa con la participación de la comunidad judía Kehilá y culminó con la interpretación del tenor Fabián Abad. “Estos encuentros buscan convocar, conmemorar, acordar y provocar”, resumió el padre Abuín al despedirse.