El síndrome de Dravet es una forma rara de epilepsia que afecta a uno de cada 16.000 niños. Se trata de una enfermedad que no tiene cura y cuyos síntomas comienzan entre los 4 y los 12 meses de vida. La Dra. María Vaccarezza, médica Neuróloga infantil habló al respecto en comunicación con radio LV12.
Es una epilepsia, poco frecuente en la infancia, el origen es una alteración genética que condiciona que niños, cuando nacen, desarrollen en el primer año de vida convulsiones con fiebre, no son cortas sino prolongadas y, después del segundo año de vida, desarrollan otro tipo de convulsiones, dificultades para caminar y en el habla. Son epilepsias, edad dependientes, que tienen un patrón de presentación típicos.
En el país, habría alrededor de 500 casos.
El tratamiento empieza con fármacos, medicación antiepiléptica, estos niños requieren de más medicación que la habitual. En el caso que eso no funcione, se realiza un tratamiento de cannabis o con terapias cetogénicas.
La terapia cetogénica, se utiliza desde el año 1921. Demuestra que comer grasas en cantidades muy altas y, muy pocas cantidades de hidratos de carbono, genera un tratamiento antiepiléptico en el cerebral. El tratamiento debe ser manejado por un neurólogo en conjunto con una nutricionista.
La Dra. Vaccarezza explicó que no todas las personas, tienen la condición adecuada metabólica, para usar la grasa como fuente de energía, por eso es necesaria la realización de estudios previos. Respecto al tratamiento con cannabis la médica dijo que está aprobado para la epilepsia y que, funciona muy bien con este síndrome. Agregó también que a veces se pueden usar todos los tratamientos juntos.
Al finalizar la médica Neuróloga infantil informó sobre los síntomas del síndrome de Dravet:
- Convulsiones prolongadas con fiebre, en el primer año de vida
- Después del primer año, se suman, a las prolongadas, las convulsiones más conocidas
- Sacudidas musculares
- Inestabilidad para caminar
- Retraso del lenguaje

