El expresidente estadounidense Donald Trump volvió a la escena política este domingo ante la Conferencia de Acción Política Conservadora y dio a entender que tiene la intención de volver a competir por la presidencia de su país.
“¿Ya me extrañan?”, comenzó y los presentes estallaron en gritos y aplausos. “Quién sabe, puede que decida ganarles por tercera vez”, agregó dando a entender su intención de volver a candidatearse.
La figura de Trump suscita divisiones dentro del Partido Republicano, pero aseguró que no creará un nuevo partido si llegase a competir.
“Joe Biden ha tenido el primer mes más desastroso de cualquier presidente en la historia moderna... En tan solo un mes, hemos pasado de ser los primeros a ser los últimos”, afirmó. “Lo llaman antiempleo, antifamilias, antifronteras, antienergía, antimujeres y anticiencia. En un mes escaso hemos pasado de América First (EEUU primero) a América Last (EEUU último)”, agregó.
“Mientras nos reunimos aquí, estamos en medio de una lucha histórica por el futuro de Estados Unidos, la cultura de Estados Unidos, las instituciones de Estados Unidos, las fronteras y los principios más preciados. Nuestra seguridad, nuestra prosperidad y nuestra propia identidad como estadounidenses están en juego como quizás en ningún otro momento”, aseguró.
Donald Trump no descarta volver a presentarse a la Presidencia de Estados Unidos en 2024, pero no va a crear un nuevo partido político. Así lo ha declarado el ex presidente en su primera comparecencia pública tras dejar la Casa Blanca el 20 de enero. Trump ha hablado en la reunión anual del Comité de Acción Política Conservadora (CPAC, según sus siglas en inglés) de EEUU. En su discurso, Trump ha vuelto a repetir que él ganó las elecciones de noviembre, aunque no ha presentado ninguna prueba de ello. La idea de que hubo fraude electoral ha sido repetida en varias ocasiones en la reunión de CPAC, si bien, de nuevo, nadie presentó pruebas en ese sentido.
La declaración de Trump deja claro que la guerra civil entre los líderes del partido -en buena medida fríos, cuando no hostiles a Trump - y sus bases - totalmente del lado del ex mandatario - no ha hecho más que empezar. Hasta la fecha, los intentos del liderazgo republicano de eliminar a Trump del horizonte político se han estrellado contra el tremendo respaldo que tiene entre la base de esa formación. Esta semana, tanto el 'establishment' como el sector 'anti-Trump' del partido se ha rendido con armas y bagajes al ex presidente. En especial, el 'establishment', con las declaraciones del líder de la minoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, de que, si Trump es el candidato republicano a la Presidencia en 2024, le respaldará "totalmente".
La siguiente parte llegó con sus planes para 2024. "Los he derrotado dos veces, y tal vez decida derrotarlos una tercera vez", dijo Trump. Con esa afirmación, el ex presidente deja abierta la puerta a una nueva candidatura en las próximas elecciones presidenciales, cuando tendrá 78 años. De paso, Trump se reafirmaba en que ha ganado las elecciones, algo que los 82 procesos legales que ha perdido en los tribunales - a cambio de una sola victoria - rebate de la manera más absoluta.

