Además, un niño de siete años y un profesor de 54 años han resultado gravemente heridos y han sido trasladados a un hospital en estado crítico. Por el momento, las autoridades no han revelado la identidad del atacante, aunque han confirmado que era residente de Bend. Tampoco han podido determinar si había estudiado en el colegio o si conocía a alguna de las víctimas.
El tiroteo comenzó poco antes de las 13, cuando la Policía recibió una llamada de una persona que denunciaba que un individuo armado estaba disparando contra su vehículo en las inmediaciones del colegio. Apenas unos minutos después, los servicios de emergencia comenzaron a recibir nuevos avisos que alertaban de la presencia de un tirador dentro del centro educativo.
Según ha explicado el jefe de la Policía de Bend, Mike Krantz, el adolescente utilizó un arma larga para abrirse paso a tiros a través de las puertas cerradas con llave y acceder al interior de la escuela. A las 13.01 horas, el colegio activó el protocolo de confinamiento y, apenas un minuto después, los primeros agentes llegaron al lugar.
Para entonces, una persona de la comunidad escolar que había visto al sospechoso entrar en el edificio lo había perseguido hasta el interior y se había enfrentado a él, disparándole mortalmente. El adolescente fue encontrado sin vida dentro del colegio pocos minutos después de que se recibiera el primer aviso.
Según ha informado la agencia AP, citando a un funcionario policial conocedor de la investigación, el atacante utilizó una escopeta de corredera que había sido comprada por su madre. Las autoridades todavía no han esclarecido el móvil del ataque ni han facilitado detalles sobre la identidad de la persona que logró detenerlo.
Tras neutralizar al atacante, los agentes comenzaron a evacuar el colegio aula por aula para garantizar la seguridad de los alumnos y profesores. Los menores fueron trasladados en autobuses hasta una iglesia cercana, habilitada como punto de encuentro con sus familiares.
La escuela Silver Rail, que contaba con 459 alumnos matriculados el pasado curso, según los datos del Departamento de Educación de Oregón recogidos por AP, imparte clases desde educación infantil hasta quinto de primaria.
Por su parte, el superintendente del distrito escolar de Bend-La Pine, Steve Cook, ha calificado lo ocurrido de una "tragedia inimaginable" y ha trasladado su consternación a las familias de las víctimas. "Estamos desconsolados. Estamos horrorizados", ha lamentado, antes de pedir a los padres que acompañen a sus hijos en estos momentos: "Por favor, abracen fuerte a sus hijos y a sus seres queridos esta noche".
Como consecuencia del ataque, el distrito escolar ha anunciado la suspensión de todas las clases, actividades extraescolares y competiciones deportivas de este viernes en sus 32 centros educativos.
La gobernadora de Oregón, la demócrata Tina Kotek, ha expresado su profundo dolor por lo ocurrido y ha agradecido la actuación de los profesores, los servicios de emergencia y, especialmente, de la persona que se enfrentó al atacante. "A la persona de la comunidad que intervino heroicamente para evitar más pérdidas de vidas: sus acciones conllevan una gran carga emocional y quiero que sepa que mis pensamientos también están con usted", ha declarado.
Kotek ha pedido además a la comunidad que se centre por ahora en acompañar a las familias y afrontar el duelo, antes de abordar las preguntas que siguen abiertas sobre el tiroteo. "Habrá tiempo para responder a todas las preguntas que nos hacemos ahora y para buscar más maneras de evitar que esto vuelva a suceder", ha asegurado.
El FBI también se ha sumado a las labores de investigación, según ha confirmado su director, Kash Patel, mientras las autoridades tratan de reconstruir las circunstancias del ataque.
Este tiroteo se produce en un contexto de persistente violencia armada en Estados Unidos, donde se han registrado más de 350 tiroteos masivos en lo que va de año, según los datos del Gun Violence Archive, que considera como tales aquellos incidentes en los que al menos cuatro personas resultan heridas o muertas, sin contar al atacante.