Más de 365 días fueron los que pasaron desde que Alberto Fernández se colocó la banda presidencial tras superar a Mauricio Macri en las elecciones nacionales. Con todos los vaivenes que sufrió su gestión (foco puntual con el tema de la pandemia) la consultora Acierto realizó un estudio que arrojó que el jefe de Estado cierra el 2020 con un 50,6% de imagen positiva. Maximiliano Aguiar, director de la consultora dialogó al respecto sobre esta situación con LV12 Radio Independencia.
Maximiliano Aguiar detalló la manera en que se midió la gestión del mandatario: "Nosotros hacemos una medición anual con respecto a los distintos presidentes. El nivel de aprobación de la gestión de Alberto Fernández tiene un 50%. El asume con un 55% de imagen positiva. En el mes de marzo crece a 85%. Eso demuestra el consenso que había en la gente con respecto a la cuarentena estricta. Su imagen llegó a bajar hasta los 45 puntos en noviembre. Esto se produjo por diversos motivos: La falta de empleo, el crecimiento del dólar, el agotamiento por la cuarentena. En diciembre sucedieron dos puntos claves para que vuelva a subir su imagen como lo es la aparición de la vacuna y el control del precio del dólar paralelo".
El director de Acierto realizó la comparación en números respecto al actual Presidente y los últimos dos que ocuparon ese cargo: "Terminar con ese número luego de un primer año de gestión es más que bueno. Nosotros hicimos un estudio en comparación de como lo terminaron quiénes estuvieron en el cargo anteriormente. Cristina Fernández terminó con 43% de imagen positiva mientras que Mauricio Macri finalizó con un 52%. Aunque estos números no indican que por esto debería ser ganador en unas elecciones que se realicen".
Para finalizar, el analista político manifestó de que manera se toma la comparativa para poder obtener los números dentro de sus estudios: "En el momento en que concluimos nuestro estudio, no estaba en discusión la situación del aborto por parte de Alberto Fernández. Pero en este contexto a pesar de eso el número no lograría variar mucho. Por ejemplo, en el tema de la reforma judicial se sabe que hay gran diferencia de apoyo entre oficialismo y oposición. En temas que generan gran división como esto o la situación de Vicentín permiten generar la posibilidad de realizar el estudio de los números".

