El ex presidente de Bolivia Evo Morales llegó a la Argentina donde será alojado como refugiado político, y el mandatario Alberto Fernández ya tuvo un contacto telefónico con él.
El diálogo, que se realizó alrededor de las cuatro de la tarde, consistió en una bienvenida a la Argentina y en asegurar al ex presidente boliviano que se puede quedar en el país todo el tiempo que considere necesario. Morales agradeció que él y cuatro de sus principales colaboradores hayan sido recibidos como refugiados políticos.
En ese contexto, Morales se comprometió a no hacer declaraciones luego de haber aterrizado en suelo argentino acompañado por algunos dirigentes que formaron parte de su Gobierno: su vicepresidente, Álvaro García Linera; su canciller, Diego Pary; su ministra de Salud, Gabriela Montaño; y el ex embajador ante la Organización de Estados Americanos (OEA), José Alberto “Gringo” Gonzáles.
Los dirigentes del MAS firmaron la documentación para solicitar la condición de refugiados, y se trasladaron a la ciudad de Buenos Aires a bordo de vehículos de la Cancillería, custodiados por la Policía Federal y la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).
Al respecto, el ministro de Relaciones Exteriores y Culto, Felipe Solá, indicó que Morales “viene para quedarse en la Argentina, porque entra en condición de asilado y después pasará a tener la de refugiado”.

