"Ser presidente requiere de una estabilidad emocional que no te puede llevar a decir cualquier cosa por un voto", sostuvo Sergio Massa para argumentar su propuesta de que los candidatos a la presidencia que lleguen a un eventual balotaje se realicen un examen psicológico.
"Generalmente los exámenes psicotécnicos, como se los denomina, consisten en entrevistas y van acompañados de test psicométricos y proyectivos que tienen la función preventiva fundamentalmente porque para desempeñar cualquier puesto laboral hay que tener un perfil psicológico y se ve que estas características de la personalidad sean aptas o no para desempeñar el puesto pero también se utiliza para la detección de alguna anomalía emocional que pueda estar perturbando el equilibrio de la persona", dijo Roberto González Marchetti, presidente Feput, ex titular del Colegio de Psicólogos a LV12 Radio Independencia.
El psicólogo señaló que en la provincia de Tucumán, existe una ley provincial destinada a futuros jueces y fiscales, donde quienes apuntan a desempeñar dichos cargos deben pasar antes por un examen psicológico "que determina un perfil que no es excluyente a la determinación", por ese motivo para que tenga "determinación" tienen que realizarse modificaciones dentro de la Constitución nacional.
Más allá de que esto por el momento no sea posible, González Marchetti destacó la propuesta de Sergio Massa de priorizar "el tema de la salud mental porque son cargos que están en permanente exposición".
A su criterio, el especialista sostiene que se debería corroborar que la o el candidato tenga un discurso apropiado, una adecuada tolerancia en ciertas situaciones que provoquen estrés, un equilibro para trabajar bajo presión, capacidad empática y buena predisposición para trabajar en equipo, básicamente, "ciertas características que harían que el presidente o la presidenta tenga habilidades".
Asimismo, remarcó que no hay un test o una técnica para poder "detectar niveles de corrupción". La única forma de poder apelar a esta cuestión es a través de la "capacidad de autocontrol", es decir, que aquellas personas que poseen mejores habilidades de autocontrol pueden tener ciertas capacidades de resistencia en momentos de presión que pueden llegar a hacer que se desvíen del eje "de donde debe estar su comportamiento ético".
Por este motivo, manifiesta que quienes desempeñan un cargo de tal magnitud deberían ser sometidos periódicamente a exámenes psicológicos a través de "dos sistemas inhibitorios", por un lado, "las propias competencias individuales" como las habilidades de autocontrol e impulso y, por otro lado, "factores de inhibición externa", que hacen que la persona pueda desenvolverse dentro del rol que desempeña y que le corresponde.
En cuanto a las adicciones, el especialista expresó que es sustancial que la persona que lo padezca y sobre todo, alguien que pretende ocupar un cargo en el que millones de personas estarán bajo su mandato, tenga "un entorno que contenga y lo cuide" y señaló que es de total importancia "tener esta capacidad empática y criterio del sentido común", ya que las acciones que esa persona puede tomar recaerán e impactarán en otros individuos.
Finalmente, destacó que la familia cumple un rol valioso ya que "somos seres totalmente dependientes" que vivimos en sociedad e interactuamos de forma permanente con otros.

