La situación se produjo a los 68 minutos del encuentro, cuando Palacios, mediocampista del Leverkusen y campeón del mundo con la Selección Argentina, disputó una pelota cerca de la línea lateral con Stöger. Tras una infracción, ambos jugadores comenzaron a empujarse y el intercambio derivó en un forcejeo más intenso
En medio del forcejeo, el futbolista del Mönchengladbach llegó a arrancarle la camiseta a Palacios, que quedó momentáneamente sin su remera en pleno campo de juego. La escena generó un tumulto que involucró a otros jugadores y detuvo el partido durante varios minutos.
El árbitro Christian Dingert intervino para controlar la situación y resolvió amonestar a ambos jugadores con tarjeta amarilla, y reanudó el encuentro sin expulsiones.
El episodio fue el momento más tenso de un partido cargado de fricción y quedó como el hecho más destacado de la jornada, al involucrar directamente a un jugador habitual de la Selección Argentina en una pelea abierta dentro del campo de juego.