El fósil, hallado en 2020 en Wyoming (Estados Unidos), conserva cerca del 75 % de su estructura, un nivel de preservación poco común que permitirá a los científicos estudiar con mayor precisión su comportamiento y características.
Especialistas indicaron que, aunque presenta similitudes con el alosaurio, varias particularidades en su cráneo, pelvis y vértebras sugieren que podría no encajar dentro de las especies ya identificadas.
Este depredador vivió hace unos 150 millones de años, durante el período jurásico, y se estima que pesaba alrededor de 600 kilos. Sus dientes indican que cazaba mediante mordidas rápidas y cortantes.
El nombre “Juliasaurus” es provisional y será sustituido por una denominación científica oficial una vez concluyan los estudios.