Cómo la vida puede cambiar, no de un día para el otro, sino gradualmente, solo lo pueden explicar Cinthia Collantes, su hija Victoria y toda una familia detrás de la causa de la niña que adquirió una enfermedad de las poco comunes. El final feliz para un año de padecimientos parece ser una costosa colaboración para sanar la hipertensión endocraneana idiopática que sufre la menor tucumana.
En comunicación con LV12 Radio Independencia, la madre de Victoria explicó en detalle el raid de dolores, internaciones y estudios que propagó la enfermedad a la vida de la familia oriunda de Aguilares: "los médicos no dicen que hay que viajar a Tailandia, es que acá no hay un modo de operar porque lo que se le dañó a mi hija fue el nervio óptico, el ojo y el cerebro funcionan perfectamente".
"La enfermedad hace que el cuerpo se comporte como si hubiera un tumor cerebral y se junta líquido encefaloraquídeo en la cabeza, se empieza a hacer presión. Mi hija empezó con dolores de cabeza, le daba calmantes. Esto empezó en aumento y tuvo vómitos, con el desenlace de la enfermedad que conocemos"
El entorno de la nena tucumana pudo aclarar su panorama luego de diagnósticos erróneos que derivaban constantemente en una falsa gastroenteritis, traslados hacia la capital tucumana para descartar cuadros y cualquier tumor maligno desestimado: "el viernes 13 de marzo le hacen una punción lumbar y le detectan esta enfermedad, que no aparece en tomografías ni resonancias. Es mas agresiva en los niños porque no te mencionan los síntomas. El domingo 15 pierde la vista".
Cómo ayudar a la nena y aportar para su viaje a Tailandia
"Lanzamos un bono contribución, tenemos además una cuenta en el Banco Nación, también Mercado Pago. El CBU es una cuenta solidaria, denominación Jurado Victoria, a nombre de Cinthia Collantes". El número del CBU es 0110210130021014788815. Además, el número de celular para comunicarse con la familia de Victoria es 3865351038.
La madre de la nena aguilarense reveló que "conseguimos para Victoria un tratamiento con células madre para hacer en Tailandia, en Argentina no se hace, no se consigue, no pudimos conseguir que nos trasladen ni siquiera al Garrahan, me dijeron que tengo que esperar para ver si puede recuperar ella sola".
"El amor puede mas que la bronca y el dolor del día a día, la fe nos fortalece para seguir adelante. Mi hija va a volver a ver, no sé cómo lo va a cumplir Dios, pero lo va a cumplir", confió.

