Según indicaron, los ingresos extraordinarios, como el Sueldo Anual Complementario (SAC), dejaron de cumplir el rol de motor económico que tradicionalmente tenía para la actividad. “Diciembre siempre fue un mes clave para nuestro sector, impulsado por la temporada de verano y el aguinaldo. Sin embargo, el SAC de diciembre de 2024, el de junio de 2025 y el actual prácticamente no se volcaron al consumo”, señalaron.
Desde la cadena ferretera explicaron que gran parte de los consumidores se encuentra endeudada y destina esos ingresos a cubrir compromisos financieros, postergando compras que no resultan esenciales. Esta situación impacta de manera directa en la facturación y en la capacidad de las empresas para cumplir con pagos a proveedores, en un contexto de elevada carga fiscal.
“El problema es generalizado: cuando no hay ventas en el mostrador, la industria, la distribución y el transporte también se ven afectados”, advirtieron en el documento.
Otro de los puntos de preocupación señalados es el crecimiento de las importaciones directas, muchas veces acompañadas por información engañosa sobre la calidad o las características de los productos. “El consumidor comprende el problema después de comprar. El daño ya está hecho y, en muchos casos, no puede volver a adquirir el producto en el comercio de cercanía que le brinda respaldo, garantía y asesoramiento”, indicaron.
El documento, que lleva la firma de Sergio R. Angiulli, presidente de CAFARA, también hizo hincapié en el impacto social de la crisis. La Cadena de Valor Ferretera genera cerca de 300.000 puestos de trabajo, entre empleo directo e indirecto, que incluyen comercio, industria, distribución, servicios técnicos y transporte. “La pérdida de empleo es gravísima, primero por el factor humano, y en segundo lugar porque el nuestro es un sector de oficio: formar a un trabajador lleva tiempo y es sumamente costoso”, remarcaron.
Finalmente, el sector realizó un llamado a las autoridades para que atiendan la situación y avancen en medidas que promuevan el consumo, protejan el empleo y garanticen condiciones de competencia leal. “Defender a la Cadena Ferretera es defender el trabajo, el comercio local y la producción”, concluye el comunicado.