Fuentes eclesiásticas indicaron que la misa central de la peregrinación se celebrará este domingo a las 7 frente a la Basílica Nuestra Señora de Luján (en la Plaza Gral. Belgrano).
Desde las primeras horas de este sábado se pudo a ver a miles de feligreses partiendo desde la puerta del Santuario de San Cayetano (Cuzco al 100 del barrio de Liniers). Bajo pilotines de plástico de distintos colores, comenzaron su largo camino hacia Luján bajo una constante lluvia.
En tanto, a las 7 de este sábado, el arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge García Cuerva llegó con la mochila que lo acompaña todos los años en su travesía hacia la Basílica.
Palabra de arzobispo
Ante los medios presentes en Liniers, el sacerdote sostuvo que "la peregrinación a Luján es expresión de la vida". "Hay momentos de mucha alegría, hay momentos en que uno está muy cansado, hay momentos en los que uno dice ‘¿para qué vine?' y hay momentos de mucha emoción y de encuentro y de desencuentro".
Mientras tanto, los peregrinos continúan con su largo andar hacia Luján, en donde algunos irán para pedir por salud, trabajo, amor para ellos mismos a algún familiar, amigo o conocido, y otros simplemente agradecerán por haber logrado algo que imploraron poder lograr.
Una llegada especial a Argentina
Por otra parte, esta peregrinación no es tan particular como las otras, ya que en esta ocasión hay un condimento especial, y es que desde el 8 al 11 de noviembre se espera la visita del papa León XIV a la Argentina y tendrá a Luján entre sus destinos.
Con relación a esta visita especial, García Cuerva considera que la llegada del Papa está funcionando como un impulso adicional para la comunidad católica. "Este año el corazón de los cristianos está impaciente porque venga el Papa", sostuvo.
Para el arzobispo, la visita encuentra a una Argentina con ganas de salir adelante pero también atravesada por enfrentamientos. "Creo que estamos todos muy entusiasmados con su visita", señaló.
Además, describió al país que, según espera, encontrará el Santo Padre con "un pueblo esperanzado, un pueblo que tiene ganas de salir adelante, un pueblo que no baja los brazos".
Un pedido importante
Pero agregó una demanda que considera central: "Al mismo tiempo, le quiere decir basta a la discriminación, a la intolerancia, al rechazo del otro porque piensa distinto".
Las descalificaciones, dijo, "están a la orden del día" y frente a eso, planteó que existe una necesidad de volver a encontrarse. "Necesitamos unirnos", sostuvo. "El Papa, que es el padre de todos, viene a confirmarnos en la fe", agregó.
Finalmente, la visita del Papa también aparece en su conversación: "Me gustaría que pueda ver esto: la cantidad de gente que viene, que hace un esfuerzo, que sigue teniendo fe. Si pudiera decirle algo, le pediría que nos ayude a estar un poco más unidos", dijo.