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Cena de fin de año: ¿Cómo evitar las discusiones?

LV12 conversó con la licenciada en Psicología Alicia Galfasó, quien habló sobre cómo evitar las discusiones en la mesa de fin de año.

Se aproxima la cena de fin de año, donde la familia se reúne para brindar y dar inicio a un nuevo año. Hasta aquí, todo parece felicidad pero, sin embargo, está situación genera angustia y preocupación en algunos, a los que les resulta tormentoso compartir con determinadas personas.

Para hablar sobre el tema y lo que se puede hacer para evitar discusiones o angustia en la cena de fin de año, LV12 Radio Independencia habló con la licencia en Psicología y especialista en emergencia y desastres, Alicia Galfasó: "En ese encuentro pueden pasar muchas cosas, esa magia de la Navidad y del Año Nuevo, donde de repente todos nos queremos, todos nos llevamos bien, no existe. Entonces, si empezamos a decir me voy a ir a encontrar con mi familia. Ahora si yo voy con un modelo, donde vamos a estar todos abrazados, a los diez minutos se acabó la magia. Entonces nos quedamos mal, angustiados porque todo es imaginario, nos imaginamos algo que no existe”.

Alicia Galfasó

La especialista señaló la importancia de preguntarnos “¿Por qué el nombre fiesta si en realidad es un encuentro?” y “¿Por qué no empezamos a cambiar nombres de las cosas?”, ya que la palabra “fiesta” mucho tiene que ver con la publicidad, el marketing y lo social, para los cuales “no somos interés”.

Si yo no tengo ganas de encontrarme con alguien o yo tengo ganas de pasarlo solo, significa quiero estar solo no es que no quiero con vos, es que quiero estar conmigo. Si yo no tengo ganas de encontrarme con alguien o yo tengo ganas de pasarlo solo, significa quiero estar solo no es que no quiero con vos, es que quiero estar conmigo.

Es así que propone hablar de “encuentro”, momento en el que cada uno tiene la elección de asistir o no. Recomienda salir del modelo que nos impone cómo debemos vestir y qué tenemos que comer, para empezar a “descontracturarnos y a no comprar un paquete armado donde no encajamos. También a sabernos comunicar y a decir tengo ganas de esto y no tengo ganas de esto, sin que nadie se ofenda”.

Creo que tenemos que aprender a mirarnos, a parar un poquito la pelota y no dejarnos llevar, o no ir para satisfacer al otro, para que el otro no se enoje, no se frustre, sin caer en el egoísmo o en el egocentrismo. Creo que tenemos que aprender a mirarnos, a parar un poquito la pelota y no dejarnos llevar, o no ir para satisfacer al otro, para que el otro no se enoje, no se frustre, sin caer en el egoísmo o en el egocentrismo.

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Discusiones en la cena familiar de fin de año.

Discusiones en la cena familiar de fin de año.

De esta manera, insistió en la importancia de dejar de lado las imposiciones sociales y en empezar a reconocer que la felicidad no está en lo material, sino en lo que cada uno es, ya que esto “es totalmente vacío” y nos coloca en un papel de “rehén”, donde trabajamos más de la cuenta para comprar “cosas que no necesitamos”.

Se ha calculado que estamos aumentando un 50% de nuestras horas laborales porque son horas que necesitamos para poder comprar cosas que no necesitamos. Si uno calcula cuanto en realidad necesita para vivir, nos damos cuenta que tenemos un 50% más de horas en el trabajo, que por supuesto, generan un agotamiento enorme para tener una vida de apariencias que la sociedad nos impone y ahí está anclada la felicidad. Se ha calculado que estamos aumentando un 50% de nuestras horas laborales porque son horas que necesitamos para poder comprar cosas que no necesitamos. Si uno calcula cuanto en realidad necesita para vivir, nos damos cuenta que tenemos un 50% más de horas en el trabajo, que por supuesto, generan un agotamiento enorme para tener una vida de apariencias que la sociedad nos impone y ahí está anclada la felicidad.

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