Embed - Roberto Eduardo González Marchetti
"Yo creo que con los que nos queda de semanas para que termine el año, hay que tratar de planificar mejor nuestras conductas para tener en claro cómo terminar. Obviamente uno quiere llegar bien a las fiestas o terminar bien el año, pero hay que ver cómo lo podemos concretizar, porque si no es como que queda en una palabra muy abstracta, queremos hacer muchas cosas a la vez y a veces por el tiempo o por lo que sea no podemos y eso termina frustrándonos, entonces ese anhelo de pasarla bien termina perjudicando a la persona", comentó.
"Entonces, en ese mes de diciembre que es un mes que nos condiciona mucho, ya que por un lado está la parte económica y hay personas que perciben el aguinaldo, pero también está la otra parte negativa de los cierres. Si soy docente terminan las clases, si trabajo en algún lado me tengo que ir de vacaciones y tengo que dejar todo ordenado, los chicos terminan las clases y los tengo en la casa, las vacaciones y eso nos lleva a un momento de mucha aceleración, de muchas ideas, que si no nos sabemos organizar nos termina perjudicando", añadió.
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En las fiestas de fin de año es posible que se agudicen los sentimientos de soledad, angustia y depresión - (Imagen Ilustrativa Infobae)
¿La soledad pesa más en Navidad y las Fiestas?
Siguiendo esta línea indicó: "También están aquellas personas que han pasado situaciones dolorosas, quizás algunas esperables, como aquellas que han iniciado el año con un familiar con una salud complicada o pasó algo imprevisto. Entonces, esa persona si va a estar con un nivel alto de sensibilidad, de elaboración de duelo y es una fecha que moviliza porque estamos condicionados a pasarla bien en familia".
Las personas extrañan, se disparan esos recuerdos de añoranza y se sensibiliza, por supuesto, los que no estamos en esa situación y nos tenemos que reunir con esas personas, creo que es necesario empatizar con la persona, saber respetarla, porque cada uno de nosotros tiene su tiempo para procesar las pérdidas o los fracasos. Las personas extrañan, se disparan esos recuerdos de añoranza y se sensibiliza, por supuesto, los que no estamos en esa situación y nos tenemos que reunir con esas personas, creo que es necesario empatizar con la persona, saber respetarla, porque cada uno de nosotros tiene su tiempo para procesar las pérdidas o los fracasos.
En este sentido, el especialista aseguró que la soledad suele intensificarse durante las fiestas debido a las expectativas sociales de compartir momentos con seres querido: "También hay personas que han perdido un trabajo o están solas por diferentes motivos, entonces creo que estas son fechas que también tiene que salir de nuestro lado esa humanidad porque nosotros somos seres interdependientes, siempre necesitamos de la colaboración, de la presencia de un otro y en estos momentos difíciles, una compañía, una invitación, una tolerancia son uno de los mejores regalos".
"Cuando se habla de cenas de Navidad o Año Nuevo, siempre habrá familiares con los que uno se lleva bien, otros con los que no tan bien, por eso hay que predisponernos a estar bien y por más que pueda venir una persona con la que uno no tiene tanta confianza o tanta tolerancia, hay que flexibilizar nuestra tolerancia para poder controlar y regular nuestras condiciones de estrés", finalizó.