La medida fue dispuesta por el intendente Germán Alfaro, a través de un decreto que también autoriza a la gastronomía capitalina a trabajar a un 70% de su capacidad, y que deja en manos de los empresarios la modalidad de trabajo en horario cortado o corrido.
El instrumento aclara que la flexibilización fue dispuesta ya que “se advierte un leve descenso en los casos confirmados (de Covid-19) y el plan de vacunación que lleva adelante nuestro país”.
Además, señala que, a raíz de la crisis económica generada, fundamentalmente en la gastronomía, por la pandemia “resulta necesario adoptar medidas" destinadas "a contribuir con los sectores más afectados e implementar medidas que permitan recuperar la capacidad de trabajo del sector gastronómico”.
Por último, se aclara que la vigencia de la "medida estará sujeta a revisión conforme la marcha de la curva de los índices de contagios de Covid-19 y la situación sanitaria”.

