Francia vive días convulsionados, con protestas e incidentes en las calles que se extienden por ciudades de todo el país, tras la muerte de un adolescente de ascendencia norteafricana como consecuencia de un disparo de la policía durante un control de tráfico.
Marco Teruggi, sociólogo y periodista, reflexionó lo que pasa en Francia en diálogo con LV12 Radio Independencia. "Como suelo suceder en fenómenos complejos hay varias respuestas. Por un lado, hay algo conocido. Que haya un caso de gatillo fácil contra un joven de un barrio periférico de París que tenga orígenes africanos o norafricanos no es nada nuevo y tampoco que haya ante eso una reacción del barrio. Lo que sorprendió fue la dimensión y la escala. Fue no solamente en las grandes ciudades sino también en ciudades medianas y no solamente en las periferias sino hacia el centro de las ciudades".
"Hay un vaso que no aguanta más gotas, y si bien ahora están bajando las intensidades de los hechos, el vaso sigue exactamente igual de colmado", consideró.
Respecto a la postura del presidente Emmanuel Macron ante los hechos de violencia que vienen registrándose en el país europeo, el sociólogo dijo: "el presidente tiene una suerte de negación. Planteaba la cuestión de castigar a los padres de los menores que cometan delitos. Es una responsabilización en la familia. El Estado o la República no tiene ningún tipo de responsabilidad en lo que pasa y todo es de la familia, por una cultura del juego que exacerba prácticas violentas y por las redes sociales".
Para el sociólogo existe un profundo malestar, una profunda rabia acumulándose hace mucho tiempo en sectores sociales muy grandes donde se cruzan dos variables, una económica y social, y una cuestión ligada a la inmigración. "Hay un sentimiento de que hay una de Francia de segunda categoría", expresó
Teruggi señaló que en algunos sectores de la sociedad existe una sensación de que hay un futuro que tiene pocas perspectivas, que está clausurado. Una sensación de que no hay mucho porvenir por delante.
Sobre el final de la entrevista dijo que mientras la problemática no se aborde, lo que crece es la ultraderecha cuyo discurso apunta a los migrantes como "unos seres humanos que no pueden adaptarse a esta sociedad son bárbaros, no aceptan nuestras costumbres, detestan a Francia, hay que cerrar las fronteras y echar a todos los descendientes de inmigrantes que son problemáticos".
Francia: Anuncian una ley para reparar los daños causados por las protestas (lv12.com.ar)

