Cada 6 de diciembre se celebra el “Día Nacional del Gaucho”, con el objeto de rescatar y difundir las manifestaciones culturales gauchescas. En este marco, LV12 Radio Independencia se contactó con el reconocido estudioso de nuestra música folclórica, maestro de guitarra, y conductor de radio, José María Montini.
Nosotros planteamos el día 19 de abril como Día del Gaucho, pero algunas injerencias han planteado días distintos, no obstante, todos los días del año sirven para celebrar lo que significó el gaucho argentino.
"Para hacer historia tenemos que remontarnos al siglo XVII cuando aparecen los gauderios, que es el primer nombre con el que se los reconoce y que evidentemente parecería ser de una raíz portuguesa ese nombre, que designaba a hombre trabajadores que por la inmigración y por la incipiente enseñanza que recibían en el campo de la provincia de Buenos Aires comienzan a trabajar el sentido de lo era el aprovechamiento de las reses, lo que se llamó en su momento la industria del cuero y allí nace el gaucho argentino, que designaba al hombre que trabajaba el cuero, que era enlazador, que era tropero, el que era arredor, el que en algún momento era planeador de la ascienda y después todas las funciones de faenado en el campo eran parte del arquetipo al cual después nosotros llamamos gaucho", comentó.
El gaucho es un habitante de todo el suelo argentino, en algún momento el planteo del día de la tradición de celebrar a José Hernández y al gaucho surero, es patrimonio de quienes instituyeron ese día como el día del homenaje, pero la verdad que nosotros tenemos otro gaucho en nuestro norte argentino que difiere totalmente de aquel.
En esta línea, continuó planteado más diferencias: "El gaucho de nuestro norte es de otra prestancia, se viste de otra forma, tiene labores distintas, no es habitualmente payador, es un hombre taciturno que vive habitualmente en la montaña, que plantea el quehacer en el monte, que en algún momento en las zonas boscosas usa caricantina y coleto. El coleto es un frasco de cuero y la caricantina es un sobre pantalón para evitar las ramas y las espinas que pone un guardamonte en su montura, nada que ver con el gaucho surero".
Además resaltó que el gaucho es un hombre que le gusta vivir en soledad: "El estereotipo del gaucho es el hacedor del campo argentino, es el hombre predominante que evidentemente ha vencido todos los sinsabores de lo que significa vivir en soledad por eso para algunos estudiosos tienen una derivación de una tergiversación de una palabra y parecería que es una especie de simbiosis con la palabra guacho".
"En algún momento nosotros en el norte teníamos algunos ejemplos de gente que evidentemente le gustaba vivir y realizar la faena en soledad. Atahualpa Yupanqui plantea todo eso dice que hay dos factores predominantes en el hombre uno es el silencio y el otro es el paisaje", añadió.
Respecto a la importancia del poncho, explicó lo siguiente: "El poncho es un elemento tremendamente útil, ha sido la cobija de la gente del campo. Sirve para muchísimas cosas, primero que es un abrigo y en algún momento ha servido como elemento de defensa, es decir se envolvía un brazo en el poncho para evitar las cortadas durante los duelos a caballo. El poncho les sirve para almohada en algún momento, le sirve para taparse los ojos y la cara del viento, de las piedras y el granizo. El poncho no es argentino, es un elemento que nos viene de otro lado, pero es muy adyacente a la costumbre y a la usanza del gaucho".
"Cada nación tiene su propio poncho y de acuerdo a eso los colores del poncho son distintos. Nuestro poncho tucumano es marrón, que tiene en algún momento una franja marrón un poco más oscura y en otros lugares verdes porque era una de las pinturas que consiguieron los artesanos y las artesanas tejedoras para teñirlo al poncho", finalizó.

