El titular de la UFI N°5, Juan Menucci, quien tiene a cargo la causa del partido Gimnasia-Boca en la que el hincha “Lolo” Regueiro murió en el estadio producto de la represión policial, pedirá la elevación a juicio. Fuentes de la fiscalía confirmaron que “pedirán la elevación a juicio por estrago culposo contra el titular de la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte (APREVIDE), Eduardo Aparicio; Gabriel Pellegrino, ex presidente del Lobo; Sebastián Perea, Jefe de la Departamental La Plata, y el comisario, Juan Manuel Gorbaran”.
Según se desprende de la causa, para el fiscal, “cada uno de ellos ha realizado un aporte negligente y/o imprudente que derivó en el resultado lesivo, como si todos pusieran una piedra sobre una superficie de cristal que por sí sola no lo rompería pero en conjunto vence su resistencia”.
Vale remarcar que familiares y amigos de César “Lolo” Regueiro realizaron una movilización el lunes 27 en La Plata, a 5 meses de su muerte, exigiendo el “cambio de carátula” y la “detención de los responsables” en la fiscalía. Sergio Regueiro, hijo de “Lolo” expresó durante la marcha: “No tienen ganas de investigar. Lo que nos puede dar paz, es que paguen los responsables. Mi papá fue a ver un partido de fútbol con su nieto y hoy lo tengo bajo tierra”.
Las impericias de cada uno de los imputados
Eduardo Aparicio, titular de la APREVIDE que depende del ministerio de Seguridad provincial a cargo de Sergio Berni, declaró en la UFI N°5 y negó haber realizado una “evaluación de riesgo” del partido. Para Aparicio, “no es una acción propia de la APREVIDE”.
La declaración se contradice con el marco normativo de la APREVIDE. El Decreto 275/21, anexo 2 N, detalla las tareas del organismo señala que debe “calificar los encuentros deportivos según la peligrosidad de los mismos”. El organismo no lo hizo.
¿Qué es una evaluación de riesgo y para qué sirve? Según explicaron fuentes judiciales a este medio, “es una planilla que efectúa un análisis de los eventos a disputarse y sirve para tener una mejor preparación del operativo de seguridad”, entre otros aspectos.
Para el fiscal, “Aparicio incumplió con los deberes a su cargo en lo concerniente a calificar el riesgo del encuentro, permitir el desarrollo de éste en un estadio que no permitía las garantías de seguridad para un partido de esas características en horario nocturno, y con los intereses en juego sin arbitrar los mecanismos tendientes a asegurar la integridad física de todos los que allí concurrieron”.

