Según revelaron en LAM (América TV), el pedido de desalojo ya quedó firme y la situación de la bailarina es delicada. Tras la ruptura con Diwan en 2015, la recordada figura del Bailando logró quedarse con la vivienda familiar gracias a la intervención de un abogado. Sin embargo, con el correr de los años, la relación con su letrado se tensó por la falta de pago de los honorarios pactados. El profesional decidió llevar el caso a la Justicia y, tras varias instancias y oportunidades de acuerdo, la causa avanzó hasta el remate de la casa.
El inmueble, valuado en más de un millón de dólares, fue finalmente adquirido por un tercero. El proceso legal establece que Bernal debe abandonar la propiedad para que el nuevo titular tome posesión. Según trascendió, la deuda original rondaba entre los 100 y 150 mil dólares, pero con el paso del tiempo y los intereses acumulados, la cifra aumentó considerablemente. El remate no solo complica el futuro de Gisela, sino que también significa que la mayor parte del dinero obtenido irá a saldar la deuda con el abogado, quien según la ley tiene prioridad sobre el producto de la venta por su crédito profesional.
En LAM, repasaron los pormenores del caso y aportaron detalles sobre el estado actual de la vivienda. “La casa está muy abandonada porque es carísimo mantenerla”, señaló Laura Ubfal, mientras mostraban imágenes de la fachada, con grafitis, telarañas y signos de deterioro. También mencionaron que la propiedad habría sido descuidada en los últimos tiempos, ante la certeza de que el desenlace era inevitable.
Bernal, informada de la situación, no hizo declaraciones públicas y solo se limitó a decir que cualquier consulta debía hacerse a su abogado, quien, según los periodistas, tampoco respondió a los mensajes. Desde el entorno de la bailarina, algunos señalan que tuvo múltiples oportunidades para apelar la decisión o demostrar su incapacidad económica para afrontar la deuda, pero que ninguna de esas alternativas fue utilizada. “Fue negligente con el tema”, remarcaron en el ciclo.
El trasfondo económico y jurídico del conflicto tiene raíces en la propia adquisición de la casa. Durante años, Bernal y Diwan discutieron públicamente sobre la proporción de dinero aportada por cada uno para la compra del inmueble. Diwan sostenía que él había puesto la mayor parte, mientras que Bernal aseguraba que había invertido sus ahorros. El acuerdo logrado en aquel momento le permitió a la bailarina quedarse con la vivienda, pero la falta de pago de los honorarios a su abogado terminó llevándola a esta situación.
El caso suma un nuevo capítulo a la historia de enfrentamientos y escándalos que marcaron la vida mediática de Gisela Bernal y Ariel Diwan. La pareja, que llegó a ser protagonista de uno de los conflictos más resonantes del mundo del espectáculo cuando se conoció que el niño que Diwan creyó durante años que era su hijo, no era biológicamente suyo, vuelve a estar en el centro de la escena, aunque ahora con un perfil mucho más bajo.
El proceso judicial parece haber llegado a su última instancia. “Ella podría haber apelado o mostrado comprobantes de que no tenía capacidad económica para pagar la deuda, pero ninguna de las cosas pasaron”, resumieron en LAM. El abogado denunciante, por su parte, espera recibir el 80% del valor del remate, mientras que Bernal solo accedería a una pequeña parte del dinero.