Durante una entrevista en el programa Infama (América), la cantante de “La pollera amarilla” relató cómo fue la colocación de un chip hormonal y los cambios que experimentó desde entonces.
La artista explicó que el implante fue idea de su médico en Tucumán, Daniel Lamagni. Entre risas, Gladys detalló: “Me puso el chip. Mirá cómo hago acá y me hago la linda. Hace poquito, tres semanas”, comentó señalando la zona donde lleva el implante.
Frente a la confusión habitual sobre este tipo de tratamientos, Gladys aclaró: “Estoy como loca, pero no como loca sexualmente, porque la gente cree que el chip es el chip sexual. No, es un pellet hormonal, que te ayuda a estar animada y todo”.
Según la propia cantante, los efectos fueron inmediatos: “La verdad que estoy… me despierto a las seis de la mañana, tengo ganas de salir corriendo, hablo un montón, estoy muy bien”. Así, la artista aseguró que el tratamiento le devolvió energía y entusiasmo en su día a día.
El recuerdo de Luciano Ojeda y el dolor de la ausencia
Una semana antes, Gladys se había emocionado en La Mañana con Moria (eltrece) al hablar de Luciano Ojeda, su pareja fallecida el 24 de mayo de 2025. “Pasa el tiempo y para mí es como si todo hubiese sido ayer”, aseguró al recordar a quien definió como “el amor de su vida”.
La cantante relató que conoció a Luciano cuando él ya estaba enfermo, pero decidió acompañarlo hasta el final. “Lo amaba profundamente, lo amo y lo voy a amar hasta el último día de vida que tenga. Es el amor de mi vida”, expresó.
En una entrevista anterior en LAM, Gladys había contado el último pedido de Luciano antes de morir: “Fue durísimo cuando él me dijo: ‘ya está, mamita, perdóname, ya está’”. También recordó el momento en que le preguntó cómo quería ser despedido: “Me dijo: ‘tierra, mamita’. La palabra ‘tierra’, nada más”.
Luciano Ojeda falleció a los 38 años tras casi cuatro años de lucha contra un tumor abdominal. Desde entonces, las redes sociales de Gladys se transformaron en un espacio para homenajearlo. La artista suele dedicarle mensajes en fechas especiales, cumpleaños y aniversarios, manteniendo presente su memoria y compartiendo con sus seguidores el dolor de la ausencia.