Todo comenzó cuando Santiago del Moro le dio la palabra a la cantante en la tradicional cena de nominados. Fiel a su estilo frontal, la cantante no dudó en señalar a Luana como la persona a la que quería fuera de la casa. “Luana quiero que se vaya. No me gusta convivir con alguien que no es leal. Aunque estemos jugando, yo soy respetuosa y tengo lealtad para la gente con la que me siento más identificada y a esa gente me pego. Obviamente, tengo mi carácter y mi forma de jugar. Juego sola. Ya desde el día que entré a jugar y me estoy divirtiendo, conociéndolos, aprendiéndome sus nombres”, arrancó, dejando claro que su percepción sobre la influencer estaba lejos de ser positiva.
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Cuando el conductor le preguntó qué le pasaba con su compañera, Gladys fue tajante: “Me sentí muy traicionada porque es con la primer gente que yo me relacioné, me sentí más atraída dentro de la casa con el grupo con el que estoy jugando. Y yo lo que tengo es un sello acá enorme de lealtad y fidelidad. Ella me clavó un puñal por la espalda, además de ofenderme públicamente y acusarme”
El clima se fue caldeando a medida que ambas sumaban argumentos y viejos rencores. La Bomba aclaró que no podía confiar en Luana, ni le gustaba cómo jugaba ni cómo era. Luana, lejos de quedarse callada, retrucó: “No ves cómo juego. Hace tres días entraste, no sabés cómo juego”. Pero Gladys insistió: “Hacete la buenita”. Y Luana, con ironía, le agradeció la “nominación” y dijo sentirse honrada de ser mencionada por figuras como Gladys y Grecia Colmenares. “No me lo esperaba de vos, de Gre sí, porque ya me lo había dicho primero. Pero de vos no me lo esperaba”.
La conversación rápidamente escaló y dejó en evidencia el trasfondo de la pelea: el acercamiento de Gladys a Franco Zunino y los celos de Luana, quien la acusó de “robarle a su marido”. El tema ya había generado chispazos anteriormente, pero en la cena de nominados se puso sobre la mesa, junto con viejos comentarios y acusaciones cruzadas.
La cantante no se guardó nada y le lanzó a Luana: “Yo no vine acá a acostarme con nadie. Capaz que vos sí”. Luana devolvió el golpe: “No lo sé, no parece”. Pero la cantante fue directa: “Yo no, corazón. Así que te equivocaste y bien feo conmigo”. Luana intentó defenderse y aclaró que ya le había pedido disculpas por cualquier malentendido, pero Gladys no aceptó: “Con vos no podría convivir nunca. No puedo, ni quiero, ni deseo”.
Luana, con una mezcla de resignación y desafío, respondió: “Está perfecto. La gente lo va a decidir. Si me tengo que ir, me voy a ir con la frente en alto”. Y añadió: “Te las saldrás con la tuya”. Gladys, ya sin filtro, remató: “Ya no. No, ¿qué me importa? Yo tengo vida afuera, tengo trabajo”. La influencer no se quedó atrás: “Todos tenemos vida. Yo también tengo trabajo, por suerte. Y me costó un montón llegar hasta acá”.
El intercambio fue subiendo de tono, salpicado de ironías, pases de factura y hasta referencias personales. Luana le espetó a Gladys que había venido a “destruir su grupo”, mientras que la cantante le recordó su trayectoria y le advirtió: “Sé respetuosa, ya que no lo fuiste nunca conmigo”, antes de que Luana elija a La Bomba como candidata a dejar la casa.