El objetivo de la iniciativa es actualizar una normativa vigente desde 1921 y adaptarla a los desafíos actuales en materia de seguridad, criminalidad y funcionamiento del sistema judicial.
Luego del encuentro, Mahiques explicó que se trata de una reforma profunda del sistema penal, que buscará modernizar tanto las figuras delictivas como las escalas de penas.
Además, adelantó que mientras se trabaja en la redacción del nuevo código, el Ejecutivo impulsará modificaciones puntuales en el Congreso de la Nación Argentina para avanzar con cambios urgentes.
Por su parte, Milei calificó la iniciativa como “muy importante” y la vinculó con su enfoque de mayor eficiencia judicial y endurecimiento frente al delito.
Nuevos delitos y penas más duras
Entre los principales cambios que analiza el Gobierno, se encuentra la incorporación de nuevas figuras delictivas que actualmente no están tipificadas o tienen sanciones consideradas insuficientes.
Según detalló el ministro, el proyecto incluirá delitos como estafas piramidales, “viudas negras”, salideras bancarias, entraderas, motochorros, delitos migratorios, daño animal, uso de armas en cárceles y picadas ilegales.
También se buscará poner mayor énfasis en el rol de las víctimas dentro del proceso penal.
Actualización de una ley centenaria
El Código Penal argentino vigente fue sancionado en 1921 y, si bien tuvo múltiples modificaciones a lo largo del tiempo, el Gobierno considera que requiere una actualización integral.
La iniciativa abre un nuevo capítulo en el debate sobre seguridad y justicia en el país, y deberá pasar por el Congreso de la Nación Argentina para su tratamiento y eventual aprobación.