La intensa actividad volcánica hizo que las autoridades ordenaran evacuaciones preventivas, habilitaron albergues y restringieron la circulación en las zonas cercanas. También suspendieron las clases mientras monitorean la evolución del fenómeno y el posible impacto sobre la población.
El volcán entró en una nueva fase eruptiva caracterizada por explosiones frecuentes, con emisión constante de gases, ceniza y rocas a muy alta temperatura por distintas barrancas del volcán.
Uno de los volcanes más peligrosos de América
El volcán de Fuego mantiene una actividad prácticamente constante, aunque periódicamente registra erupciones de mayor intensidad como la actual.
Su antecedente más trágico ocurrió en junio de 2018, cuando una violenta erupción provocó flujos piroclásticos que arrasaron varias comunidades. El desastre dejó cientos de muertos y desaparecidos, además de más de 1,7 millones de personas afectadas por la caída de ceniza en gran parte del país.
Por el momento no se reportaron víctimas por la nueva erupción, aunque las autoridades mantienen la vigilancia permanente y advirtieron que la actividad del volcán puede intensificarse nuevamente en las próximas horas.
FUENTE: TN