La incursión sorpresa de Hamas en el sur de Israel que se produjo el sábado 7 de octubre dejó un saldo de 1.400 personas fallecidas y otras 199 secuestradas, de acuerdo con el nuevo balance que el Ejército israelí difundió este lunes. Entre los rehenes del grupo terrorista hay al menos 22 argentinos.
El enviado especial de C5N en Israel, Gabriel Michi, conversó con Romina, una cordobesa que vive en ese país hace 35 años y que no tiene noticias de su familia desde el ataque. Su hermana Karina, su esposo y dos de sus hijos, de 18 y 11 años, vivían en un kibutz a 2 kilómetros de la frontera con la Franja de Gaza.
"Empezamos el sábado a las 6.30 de la mañana con las sirenas. Estamos acostumbradas a mandarnos mensajes. Le dije que escuchaba gritos en árabe y tiroteos y me dijo: 'Acá también'. Desde ahí no sé más nada", contó Romina, quien trabaja como maestra jardinera en ese mismo kibutz.
"Mi hermana Paola la escuchó gritando: 'Están acá, están acá'. Sabemos que entraron muchísimos terroristas y empezaron a pasar casa por casa a matar gente, a sacar gente, quemaron casas con gente adentro, con chicos, con bebés. No muchos del kibutz están vivos. Hay muchos que no sabemos qué pasó con ellos", relató.
La cordobesa reveló que vive "una pesadilla de la que no me puedo despertar. Entramos en todos los medios, en los teléfonos, en Facebook fijándonos si mandan una foto a ver si vemos algo de ellos, pero no hay nada y nadie nos da ayuda", lamentó.
Romina remarcó que, si bien todas las casas cuentan con refugios y protocolos de emergencia, "nunca pensamos que iba a pasar algo así. El miedo mío cuando vivía ahí era adónde poner a mis hijas si alguien entraba al kibutz, y también adónde meto a todos los chicos del jardín, qué hago", recordó.
También pidió "tener fe" en que las personas secuestradas van a recuperar la libertad. "Quiero creer que mi hermana, mi familia y toda la gente que está, que vuelvan. Eso es lo único que quiero. Tengo esperanza, pero se me está acabando", confesó.
"Y de todo el mundo que me puedan escuchar, que me traten de ayudar a traer a mi familia y a toda la gente que conozco, y a la que no también. Que vuelvan, que los saquen de allá. Ya van a ser 10 días que no sabemos nada", concluyó.

