Hangzhou, la ciudad fantasma donde arranca la cumbre del G-20

Las autoridades chinas decretaron una semana de feriado en la ciudad donde se celebrará la cumbre del G-20.

Se le podría denominar la ciudad fantasma o la ciudad anti-China. Es que Hangzhou, que es donde se desarrollará entre mañana y pasado la cumbre del G-20 , ha quedado casi desértica. No parece una ciudad cualquiera de China atiborrada de gente y con autos por todos lados. Nada de eso.

Cualquiera puede caminar por las calles y avenidas de Hangzhou sin molestias. Mejor dicho, la molestia es sentir tan solitaria y extraña a esta ciudad china.

La comitiva oficial que acompaña a Mauricio Macri también se sorprendió por completo ayer al recorrer las calles de esta ciudad y prácticamente no ver gente caminando a pesar de que es una urbe de siete millones de habitantes y que rebosa de rascacielos.

Personal de seguridad recorre en bicicleta una calle vacía cerrada por la cumbre del G-20, en Hangzhou. Foto: Reuters / Aly Song

Resulta que por tratarse de una cumbre con los 20 presidentes de los países más desarrollados del mundo, las autoridades de Hangzhou decidieron dar feriado por una semana a todos los habitantes. Además, en algunos casos de vecinos situados en lugares cercanos a los centros donde se desarrollará la cumbre instaron a los ciudadanos a salir de sus casas durante estos días. Directamente dejar vacíos sus hogares.

De esta manera, por ejemplo, la estación de trenes que lleva a la gente en una hora a Shangai, el martes pasado se atiborró de turistas... chinos.

"Usted debe venir un día común y verá que no se puede andar por las calles", comentó a LA NACION el mozo de un restaurante cercano al centro urbano. Es también de los pocos negocios que están abiertos en estos días.

A esta soledad forzada de los habitantes de la moderna Hangzhou hay que agregar las extremas medidas de seguridad que se tomaron para esta cumbre del G-20. Es imposible llegar sin una credencial de periodista o de comitiva oficial al Wyndham Grand Hotel que es donde se hospedan la mayoría de los presidentes que vendrán a esta cumbre. De hecho, Mauricio Macri está en ese hotel que está vallado a dos cuadras a la redonda. Y para ingresar allí hay al menos dos barreras de seguridad con escáner láser para evitar eventuales malos tragos de parte de la seguridad a los jefes de Estado.

Fuente:lanacion.com.ar

E.C

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