SALUD | hijo | espectro autista |

Crearon productos para su hijo con TEA: "Terminó sucediendo por solidaridad"

LV12 se contactó con Ignacio Conde, un padre que no conseguía productos de higiene para su hijo con trastorno del espectro autista, y decidió crearlos él mismo.

Cuando Ignacio Conde y de Florencia Villamil Delfabro supieron que su hijo Santino fue diagnosticado dentro del espectro autista severo, con problemas orgánicos -como intolerancia al gluten y a la caseína- dieron un giro drástico en sus vidas. Al buscar qué artículos cosméticos, de higiene y de perfumería había en el mercado que pudiera utilizar, la decepción fue total: todos eran importados. Fue entonces que decidieron ser ellos los creadores de la solución y así nació Boti-k.

Ignacio Conde

En este contexto, LV12 se contactó con Ignacio Conde, creador de Boti-k, para hablar sobre los motivos y necesidades que lo llevaron a crear esta empresa.

Sus hijos, los únicos productos que pueden consumir son orgánicos libres de azúcar, de gluten, de lácteos y de caseína; sin conservantes, colorantes, perfumes invasivos y químicos. Una larga lista que creían difícil de cumplir. Hasta que nació Boti-k.

"Nosotros tenemos un hijo que, primero está dentro del espectro autista, y segundo tiene un desorden metabólico que le da muchas intolerancias, tanto alimenticias, como lo que vendría a ser por piel. Cuando quisimos atender a esa necesidad nos dimos cuenta que en Argentina no había productos que estuvieran libres de químicos sintéticos, y para encontrarlos teníamos que traerlos del exterior y eso costaba mucho esfuerzo, porque hay muchas trabas para traer productos importados", remarcó Ignacio.

Entonces, "con mi señora empezamos a ver la posibilidad de elaborarlos acá porque no era solo nuestro hijo, nosotros formamos una asociación de padres y nos dimos cuenta que eran muchos los padres que tenían estas problemáticas con sus hijos, y a partir de ahí nos empezamos a dar cuenta que no eran sólo los niños, sino que mucha gente de la tercera edad comienza a tener problemas de piel principalmente por la carga de químicos que tienen la mayor parte de los productos cosméticos tradicionales", agregó.

image.png

Eso nos llevó a la posibilidad de fabricarlos acá, fue costoso porque durante dos años no encontramos dónde, ni cómo, de hecho, viajamos a Paraguay y a Brasil para ver si podíamos hacer los desarrollos en otro lugar.

Del jabón a una amplia gama de productos

En Boti-k lo primero que fabricaron fue el jabón 100% vegetal, y a los dos años empezaron a desarrollar el champú y el acondicionador, los bálsamos labiales y artículos de aromaterapia.

"Lo primero que pudimos desarrollar fue un jabón, que era un jabón 100% natural y vegetal, después quisimos ir encontrando los otros productos como shampoo y acondicionador, que era algo complejo porque la mayor parte de la industria decía que el 95% de las bases para hacerlo son de origen sintético, y nosotros que queríamos estar en el otro 5% era una cuestión de qué volumen vas a hacer y qué cantidades", comentó.

Terminó sucediendo todo por solidaridad, siempre hay alguien que se solidariza con la causa y dijo bueno, vamos a probar y terminaron saliendo muchos de los productos que hoy tenemos, los cuales son casi 120 Terminó sucediendo todo por solidaridad, siempre hay alguien que se solidariza con la causa y dijo bueno, vamos a probar y terminaron saliendo muchos de los productos que hoy tenemos, los cuales son casi 120

image.png

"Somos más de nicho, porque hay una realidad, son productos costosos, nosotros tratamos de hacer una diferencia entre lo que es un producto caro y un producto costoso, un producto es caro cuando pagas por algo que no vale, y un producto costoso es porque lo que tiene es verdad", comentó.

En esta misma línea añadió: "Hubo mucha gente que realmente tenía la necesidad y empezó valorándolo, pero al principio a nosotros nos costó realmente entrar porque los comercios decían que nuestro producto era muy caro, no lo querían y a los proveedores tampoco les interesaba. Cuando lográbamos dejar el producto en alguna empresa, al rato nos llamaban para decirnos que se había vendido, entonces nos dimos cuenta que el consumidor estaba apto, pero no la estructura".

Siempre cada paso que dábamos nos generaba vértigo, como entrar en grandes cadenas o exportar. Hoy, por ejemplo, exportamos a Taiwán, a Europa del este, y todas esas cosas fueron aprendizaje sobre la marcha.

image.png

Futuro

"Cuando nos propusimos comenzar con esto, siempre decíamos con mi señora que no sabíamos si va a ser un buen negocio, pero tiene que existir, y hoy existe. Detrás nuestro vino una gran ola de productos de este estilo, hace dos años salió la primera competencia y nosotros festejamos por que hasta ese momento éramos nosotros a cien y la competencia a diez, y cuando salió el primer jabón realmente vegetal que estaba aun precio similar al nuestro, pensamos que por fin iban a tener con que compararnos. Pero de algún modo es como que los productos fueron sucediéndose, primero por demanda del público, ya que al principio nosotros vendíamos mucho, pero éramos chicos, entonces nosotros teníamos que tener muchos productos para generar un gran volumen en la variedad, porque no lo generábamos con uno solo, y así fue que un producto fue llevando al otro, hasta que nos dimos cuenta que ya teníamos muchos y comenzamos a estabilizarlo", afirmó.

Por último, expresó: "Lo que apostamos hoy en día es a elaborar nosotros porque una de las cosas que más nos limita el crecimiento es tener que tercerizar todo porque hace que el producto sea cada vez más costoso".

Dejá tu comentario