Durante la inauguración del nuevo tomógrafo del Hospital Centro de Salud, el gobernador Osvaldo Jaldo destacó en conferencia de prensa la historia de Celeste y su hijo Noah, a quienes señaló como un ejemplo concreto de la capacidad de respuesta de la salud pública tucumana.
“Como gobernador, pero como tucumano fundamentalmente, me siento orgulloso de la salud pública de la provincia”, expresó Jaldo.
El mandatario provincial contó que Celeste fue intervenida del corazón mientras cursaba un embarazo de alto riesgo, y puso en valor el trabajo de los profesionales que participaron de la atención.
“Escuchando a Celeste, la mamá que ha sido operada, y tener el bebé Noah. Esto es posible gracias al profesionalismo de quienes integran el sistema de la salud pública, y también al acompañamiento de todo el equipamiento y las inversiones que venimos haciendo”, sostuvo.
Y añadió: “En momentos difíciles, quienes tenemos responsabilidad institucional tenemos que obrar de tal manera que lo que disponemos presupuestariamente se lo destine a las áreas que realmente se lo tienen que destinar, las que tienen que ver con la vida de la gente, con mejorar la calidad de los tucumanos, y eso es lo que nosotros venimos haciendo”.
Una decisión médica para salvar dos vidas
El caso de Celeste comenzó hace un año, el 13 de julio, cuando atravesaba un embarazo de 26 semanas y se encontraba en una situación crítica debido a una insuficiencia cardíaca severa provocada por una válvula que estaba fallando.
El ministro de Salud Pública, Luis Medina Ruiz, explicó que la paciente consultó inicialmente en la Maternidad y luego fue trasladada al Hospital Centro de Salud, donde profesionales de distintas especialidades debieron enfrentar una situación límite.
“Celeste hace un año, el 13 de julio del año pasado, estaba muy grave, por insuficiencia cardíaca severa, por una válvula que le estaba fallando y estaba embarazada de 26 semanas”, relató.
Medina Ruiz destacó la intervención conjunta de médicos de la Maternidad y del Centro de Salud, entre ellos gineco-obstetras y neonatólogos, quienes tomaron una decisión que implicaba un enorme desafío.
“Decidieron elegir por las dos vidas. Los médicos lo dijeron, acá están muchos de los que la operaron. Decían: tenemos que decidir por uno de los dos, el bebé o la madre, y decidieron apostar a salvar las dos vidas”, explicó.
La estrategia médica comenzó con una cesárea para permitir el nacimiento del bebé. Noah nació con apenas 800 gramos.
“Y así fue. Se hizo una cesárea, nació un chiquito, Noah, de 800 gramos, está acá”, contó el ministro.
Pero el procedimiento no terminó con el nacimiento. Medina Ruiz explicó que, posteriormente, Celeste fue anticoagulada y se le realizó un reemplazo de la válvula cardíaca, una intervención de altísimo riesgo.
“La mamá, posteriormente a la cesárea, fue anticoagulada, que eso es de altísimo riesgo, y se le reemplazó una válvula cardíaca”, detalló.
Un año después de aquel episodio, Celeste y Noah pudieron regresar al hospital desde otro lugar: ya no como una paciente y un bebé en situación crítica, sino como testimonio de una recuperación que permitió que ambos estén sanos.
“Hay una prueba que yo quiero marcar, es algo, un hito que fue, yo creo, mundial, que eso lo dijeron los médicos que la atendieron, que es Celeste. Celeste está acá con nosotros”, afirmó.
El ministro puso en valor el trabajo de los profesionales que participaron del caso y el respaldo institucional para contar con los recursos necesarios.
“Esa es la prueba de lo que hace la salud pública en provincia de Tucumán. No solamente se atiende mucho, sino que se atiende muy bien”, sostuvo y remarcó: “Eso es posible nuevamente por nuestro recurso humano, que es fundamental, pero también por este apoyo del Gobernador que nos da las herramientas para poder seguir incorporando tecnología, equipamiento, insumos, que no falte nada”.
Celeste: “No me alcanzan las palabras para agradecer”
Después de atravesar aquella situación crítica, Celeste pudo contar su historia y agradecer a quienes estuvieron a su lado durante los meses de internación.
“Quiero agradecerle a la salud pública por todo lo que hizo por nosotros. Hoy en día, Noah, que nació con 800 gramos, está pesando 9 kilos, ya cumplió su primer añito. Tanto él como yo estamos muy sanos, estamos muy bien, gracias a Dios”, expresó.
La paciente destacó que el acompañamiento que recibió no se limitó a la atención médica, sino que también incluyó un fuerte respaldo humano.
“No me alcanzan las palabras para agradecerle a todos los que estuvieron, por el cariño, porque de verdad no es tanto solo lo de afuera, sino que en esos meses que estuvimos internados sentimos mucho cariño”, contó.
Celeste recordó además la angustia que atravesó su familia y valoró el acompañamiento recibido incluso de personas con las que no tenía un vínculo previo.
“Tanto mi familia, que la pasó muy mal, sintió el cariño, a pesar de que no nos conocíamos, como los médicos”, señaló.
La paciente recordó que aquella fue la primera vez que atravesaba una internación prolongada y destacó la dedicación de enfermeros y médicos.
“Fue la primera vez que me pasaba algo así, de estar internada tanto tiempo. Tanto las enfermeras como los médicos, súper atentos, súper cariñosos, estuvieron al pendiente en todo momento, preguntando si necesitábamos algo, estando ahí para todo momento”, relató.

