¿Cuál es el alcance de la política ecónomica que implementa el Gobierno a partir de la asistencia financiera que brinda a los distintos sectores a raíz de la pandemia? Por las ayudas financieras extraordinarias que salió a otorgar el Estado Nacional a empresas y trabajadores en negro, cuentapropistas y emprendedores, aumentó como nunca la cantidad de hogares que reciben alguna contribución estatal.
Según un estudio del Ministerio de la Producción, 9 de cada 10 hogares argentinos reciben algún tipo de ayuda del Estado.
Acá se computan los que ya recibían algo (jubilados, pensionados, AUH, otros planes), los empleados estatales y se suman los que ahora empezaron a percibir algún plan de asistencia.
En especial el IFE (Ingreso Familiar de Emergencia) que apuntó a un universo que no está dentro del sistema, como los trabajadores en negro o cuentapropistas informales. También el programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP) que otorga subsidios para pagar sueldos y otros gastos a firmas.
Al respecto, la economista Florencia Correa Deza sostuvo que el alcance de las políticas económicas que el gobierno se ha visto obligado a implementar es "sorprendente".
La especialista explicó que el Estado "intenta atacar dos frentes: el problemas de los hogares y el problema de algunas empresas que están o que estuvieron imposibilitadas de producir".
Para Correa Deza, en el frente de los hogares hay dos componentes a analizar: "el que ya teníamos previo a la pandemia que es el extenso sistema de previsión social porque en la Argentina tenemos jubilaciones, pensiones, seguro de discapacidad, la AUH, entre otros. Son muy diversos y la cantidad de gente es muy importante. A esto hay que sumarle ahora el IFE y los préstamos, por lo que ahí tenemos el problema de los hogares muy bien focalizado", destacó.
Respecto a las empresas, sostuvo que fueron beneficiadas con algunos instrumentos impositivos, con el acceso a créditos y el otorgamiento de subsidios para el pago de los salarios.
Otro frente que atacó el gobierno fue la ayuda financiera a las provincias que no tienen la posibilidad de autofinanciarse en el sistema internacional de crédito, entonces "dependen de lo que Nación pueda generar y esto es un alivio para algunas provincias que no tienen alternativas".

