Todas las estrategias son válidas para combatir al coronavirus SARS-CoV-2, que genera la enfermedad COVID-19 y originó la actual pandemia. Tanto en la fase posterior del contagio, en la búsqueda de un tratamiento eficaz para aplicar en pacientes graves o en el desarrollo de una vacuna como también en su etapa anterior de contagio, para prevenir no contraer el virus.
En esa búsqueda incesante, un grupo de médicos de la Universidad de Buenos Aires, que trabaja en los hospitales, Dr. A. Eurnekian de Ezeiza, y Dr. Francisco Javier Muñiz, desarrollaron un protocolo de tratamiento eficaz para prevenir el SARS-CoV-2, mediante el uso de drogas ya conocidas y aprobadas por la ANMAT, que se aplican en forma oral o por spray nasal.
El especialista precisó que la Ivermectina se utiliza en Argentina desde hace 45 años en el ámbito veterinario para combatir las garrapatas, sarna y nematodiasis, en equinos, bovinos, caprinos, ovinos, suinos, caninos y felinos. Y desde hace uno 20 años en medicina humana, en forma de comprimidos para el tratamiento de la sarna y otros parásitos intestinales (la usan los gastroenterólogos y pediatras). También para la rosácea, que es una enfermedad de la piel.
“La ivermectina la aplicamos en forma oral (en gotas o comprimidos) y luego utilizamos un spray nasal, que es una solución fisiológica con carragenina que se aplica en nariz y boca. La carragenina es una molécula obtenida de ciertas algas rojas, que se usa en las industrias alimentaria, farmacéutica y cosmética, que interactúa con las cargas positivas de la superficie de las partículas virales previniendo la penetración de los virus en las células del huésped.
Y agregó: “Este spray viricida se viene utilizando desde hace años en el país, como solución fisiológica para destapar la nariz de los chicos que tienen mucho moco. Como era muy líquida, se le agregó la carragenina, un espesante para hacerlo más gelatinoso que mata virus y herpes”.
El uso de la carragenina comenzó hace más de 600 años en un pueblo de Irlanda llamado Carrigeen, lugar donde abundan las algas rojas (musgo irlandés o musgo carrageen), que antiguamente se hervían para formar gelatinas que se usaban para la elaboración de postres.
El experto enfatizó el éxito de la combinación de ambas drogas: “La ivermectina actúa sobre la membrana del virus, inyectándole grupos oxidrilos, llenos de oxígeno que lo inutiliza. Y si el virus ya está dentro de la célula, evita que llegue sobre el núcleo. Y la carragenina evita el acople o adsorción del virus a la célula”.
Carvallo indicó que en el Hospital de Ezeiza y en el Hospital Muñiz, se está llevando adelante un estudio científico para probar la eficacia de la combinación de ambas drogas en forma preventiva. Y otro que agrega enoxoparina y aspirina para los ya contagiados. Ese estudio fue elevado a la National Library of Medicine de Estados Unidos para su validación internacional. Además, se pondrá a prueba el potencial de la carragenina en dos centros de salud porteños: el Hospital Británico y el CEMIC.
En cuanto al método para los diagnosticados de COVID-19, el especialista explicó que el protocolo se denomina IDEA y corresponde al nombre de las drogas combinadas que se proveen al paciente de acuerdo a la gravedad del caso: Ivermectina, Dexametasona, enoxaparina y aspirina. “Se va combinando el uso de las drogas de acuerdo a la severidad de cada caso. Ya se trataron 140 pacientes leves de los cuales ninguno terminó internado, cuando uno esperaría un 10% de internaciones, ya que al tratarse de una enfermedad progresiva, varios enfermos leves evolucionan a moderados o graves. Y de los 27 críticos que consultaron ya en mal estado cuando llegaron al hospital, solo uno murió, y tenía 80 años. Uno esperaría de un 15 a un 20% de muertos”, agregó Carvallo.
En cuanto al costo de este tratamiento se estima que son 15 dólares por día: “Tenemos en claro que a una vida humana no se le puede poner un precio pero sí es cierto que es accesible y que permite que cualquier hospital o clínica lo aplique. Por el momento, estamos muy esperanzados con los resultados obtenidos”.
La Ivermectina es de hecho uno de los seis fármacos más prometedores para combatir el coronavirus COVID-19. Un trabajo dirigido por la Universidad de Monash en Melbourne, Australia, junto al Peter Doherty Institute of Infection and Immunity, evidenció en cultivos celulares que un medicamento antiparasitario, denominado Ivermectina, disponible en todo el mundo, es capaz de matar al coronavirus en 48 horas.
“Hemos descubierto que incluso una sola dosis podría eliminar todo el virus a las 48 horas y que, además, a las 24 horas se produce una reducción realmente significativa”, revelaron los investigadores, cuyo trabajo fue publicado en la revista Antiviral Research.
“El mundo está esperando una droga milagrosa que llegue y que salve todo. Apostar a un tratamiento milagroso es depender de milagros y no estamos en condiciones de esperar uno. Lo que hay que hacer es claro: debemos estudiar la fisiopatología del virus, es decir, investigar cómo ingresa, ataca, daña y mata, y luego bloquear esos cuatro puntos importantes”, concluyó Carvallo.

