Con una visión que integrará la posibilidad de realizar un turismo asequible de calidad, la inclusión de personas con discapacidad a través de infraestructura accesible y el cuidado del medio ambiente con el uso de energías renovables, el Ente Tucumán Turismo (ETT) lleva adelante la remodelación completa de la Hostería La Angostura en El Mollar.
Está previsto que el complejo turístico administrado por el organismo estatal a cargo de Sebastián Giobellina se emplee con finalidades distintas: por un lado, un turismo de grupos más orientado a escuelas y colegios y, por otro, un servicio destinado a familias.
El jefe de la Unidad de Proyectos Especiales del Ente, Máximo Lozano Muñoz, explicó que “esta versatilidad estará dada por las características edilicias del complejo, que cuenta con un sector de hosterías y con un pabellón central pensado para un turismo educativo”.
Lozano Muñoz enfatizó que el potencial social del proyecto de revalorización es alto. “Queremos ser un establecimiento modelo en el Norte en cuanto a lo social. En Tucumán la población objetivo es enorme por nuestro convenio con el Instituto de Previsión y Seguridad Social que tiene 300 mil afiliados a la obra social y 300 mil niños de escuelas públicas”, precisó.
Criterio accesible
Junto con una mirada social del servicio, la Hostería La Angostura también se remodela bajo criterios muy claros de accesibilidad destinados a personas con discapacidad.
En este sentido, la hostería contará con tres habitaciones accesibles y el pabellón central del complejo tendrá baños accesibles para personas con movilidad reducida. Además, en el entorno del predio se construirán rampas para favorecer la accesibilidad y la carta del restaurante también estará escrita en braille.
Amigable con el medio ambiente
Entre las premisas del proyecto de remodelación del complejo turístico se destacan la sustentabilidad y el compromiso con el privilegiado entorno en donde se encuentra enclavado.
“Tenemos proyectos vinculados con la energía fotovoltaica para dar respuestas a nuestras necesidades y a las del valle, que se concretarían con la instalación de paneles solares. Así colaboraremos reduciendo nuestras emisiones de carbono y, al mismo tiempo, bajaremos nuestro consumo de energía”, enfatizó Lozano Muñoz.
Otra de las iniciativas es la utilización de bicicletas eléctricas recargables con energía solar, en el marco de una experiencia educativa sobre energías renovables para el turismo estudiantil.
“Más allá de lo cultural e histórico del entorno incorporaríamos educación ambiental”, explicó el jefe de Proyectos Especiales, quien agregó que por medio de una gestión del organismo, el complejo turístico ya cuenta con fibra óptica que favorece la conectividad a Internet.

