Los restos de sangre del cuchillo que fuera secuestrado en el marco de la investigación que tiene a Leonardo Herrera como imputado con prisión preventiva por el crimen del párroco de la Iglesia San Martín de Porres, Oscar Juárez, y que fuera sometido a las pruebas de ADN en Buenos Aires, dio positivo. Es decir es compatible con del sacerdote muerto. “Se confirma de esta manera que se trata del arma asesina”, dijo la fiscal Adriana Giannoni, que investiga el hecho.
“Las pruebas de ADN dieron positivo en la planta de las zapatillas que se secuestraron al ser requisado el auto del imputado, lo mismo que en un pantalón de jean encontrado en su domicilio”, aseveró la funcionaria judicial.
Todas estas evidencias fueron requeridas al Colegio de Farmacéuticos y Bioquímicos de Buenos Aires, dirigido por Gustavo Penasino, donde se llevaron adelante las comparaciones genéticas correspondientes, y recientemente remitidas a la fiscalía. Tales pericias habían sido recabadas por la bioquímica Lilia Moyano, del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) del MPF.
Los hechos
El 15 de julio pasado, el sacerdote fue asesinado a puñaladas en la casa parroquial de la iglesia San Martín de Porres. A partir de las pruebas tomadas en el lugar y las imágenes de las cámaras de la zona se pudo determinar al principal sospechoso del caso.
Con esas averiguaciones en sus manos, la fiscal solicitó un allanamiento en la propiedad de la secretaria de la iglesia. En el marco de esas tareas secuestraron valiosos elementos de prueba para la causa y aprehendieron al principal sospechoso del hecho, Herrera, quien se encuentra detenido por el delito de homicidio agravado por ensañamiento y alevosía.

