"Hay que abordar el problema y la ley del sistema penal juvenil, porque ha quedado obsoleta. Hay que dar respuestas más profundas a estas problemáticas porque si los niños y adolescentes comenten delitos graves, hay algo que está fallando en el sistema que los tiene que educar, acompañar y contener", aseguró en LV12.
El presidente de la Comisión de Pastoral Social de la Iglesia Católica Argentina, sostuvo que "hay experiencias concretas de abordaje sobre todo en sectores de vulnerabilidad y hay logros importantes: si no hay más delitos de este tipo es porque hay un abordaje preventivo interesante".
Entonces, "esto requiere tiempo y amplitud en cuanto a la escucha de profesionales que están trabajando en el tema".
Para el Obispo "más allá de cuestiones partidarias, se debe poner en el centro a la persona, a niños y adolescentes y que los adultos nos juguemos por una mejor propuesta educativa y formativa para ellos".