El establecimiento ocupa una manzana completa y al tratarse de una planta de fabricación y acopio de pinturas, el principal riesgo radica en la toxicidad de los químicos que emanan de la densa columna de humo negro, la cual es visible desde varios kilómetros de distancia.
En el lugar trabajan sin descanso 25 dotaciones de bomberos, contando además con el apoyo de personal de Defensa Civil. Los brigadistas centran sus esfuerzos en contener el perímetro para evitar que el fuego alcance áreas externas al predio de la empresa.
Si bien no existen viviendas que linden directamente con las paredes de la fábrica, las autoridades de seguridad decidieron evacuar de forma preventiva las casas situadas en las cuadras circundantes. Asimismo, se trazó un estricto cerco policial y se cortaron las calles de acceso para facilitar el movimiento de las autobombas y el reabastecimiento de agua.
Hasta el momento, no se han registrado heridos entre los operarios ni el personal de emergencia. No obstante, las ambulancias del sistema de salud local permanecen en la zona en modo preventivo ante posibles cuadros de intoxicación por inhalación de humo. Respecto al origen del siniestro, los peritos de bomberos indican que una de las hipótesis más fuertes que se maneja es que el fuego se habría desencadenado por la chispa de un soldador que realizaba tareas de mantenimiento en el depósito, la cual habría tomado contacto con materiales altamente volátiles.

