El impacto más evidente de este fenómeno lo protagoniza Skay Beilinson. "El corazón de Patricio Rey" tenía previsto presentarse el sábado 25 de julio en el mítico Club Atenas de La Plata, una locación para unos 4.000 espectadores. Sin embargo, la repentina avalancha en la compra de tickets que se produjo en los días posteriores al fallecimiento del Indio obligó a un cambio drástico de planes.
A través de su cuenta oficial en Instagram, Skay anunció el traslado del show con Los Fakires al Hipódromo de la Ciudad de las Diagonales, que puede albergar a unas 20.000 personas. El mensaje fue breve pero contundente: "¡Cambio de espacio! Nos quedamos cortos con el lugar".
Por su parte, La Kermesse Redonda —el proyecto liderado por los ex Redondos Sergio Dawi, Semilla Bucciarelli y Tito Fargo, bajo el nombre de Los Decoradores— transita un presente arrollador. Este evento, que se dedica a revisitar con maestría el enorme y sofisticado repertorio ricotero, viene colgando el cartel de sold out en cada plaza que pisa.
Tras agotar localidades en recintos emblemáticos como Obras Sanitarias y El Teatro de Flores, y arrasar en Mar del Plata y Montevideo, la banda se vio en la obligación de agregar nuevas funciones para sus próximas presentaciones de julio en Lanús y Córdoba.
El furor no se limita únicamente a los músicos originales de los Redonditos de Ricota. La Fiesta Ricotera XXL 100% Redondos, encabezada por la consagrada banda tributo Superlógico, no para de expandir sus fronteras. El último sábado reventaron El Teatro de Flores vendiendo absolutamente todas las entradas, y su agenda para lo que resta de este 2026 ya se encuentra prácticamente cerrada, con fechas programadas en diversos puntos del país.
Se espera también que Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, la banda que acompañó al Indio en los últimos 20 años, agoten en los próximos meses las entradas para el recital que darán en Tucumán el 10 de octubre.
Los Redondos, un fenómeno de expansión ininterrumpida
Quienes conocen la historia de Los Redondos saben que esta devoción no es un suceso novedoso, sino la continuidad natural de una mística que siempre fue en ascenso. Desde los primeros viajes psicodélicos de Patricio Rey, la popularidad de la banda creció de forma exponencial e ininterrumpida, rompiendo siempre sus propios techos.
De tocar en pequeños y sudorosos reductos del under porteño como los Teatros de San Telmo, La Esquina del Sol o Stud Free Pub, a mediados de los '80 saltaron a escenarios de mayor calibre como Cemento o Paladium. Luego vino los años de Obras (1989-1991) y la conquista de los estadios: Huracán (1993-1994), Unión de Santa Fe (1996), Colón de Santa Fe (1997), Racing (1998), River (2000), el Centenario de Montevideo (2001) y el Chateau Carreras de Córdoba (2001).
Tras la disolución de la banda, la afluencia de las masas acompañó ciegamente al Indio en su etapa solista al mando de Los Fundamentalistas. Desde aquel debut en el Estadio Único de La Plata en 2005, hasta la abrumadora y caótica última presentación en Olavarría en 2017.
Su retiro definitivo de los escenarios ya había demostrado que la obra era más grande que el propio artista, pero su partida de este mundo vino a confirmarlo de la manera más contundente. Las canciones siguen sonando y todo parece indicar que los futuros recitales se convertirán en un gran fogón popular destinado a darle calor y refugio a esa banda inconsolable en medio de semejante orfandad.