Según un informe de la Fundación Pro Tejer, durante el primer semestre ingresaron al país 177.356 toneladas de productos textiles y de indumentaria por u$s911 millones. En términos interanuales, las compras externas disminuyeron 20% en volumen y 5% en valor, aunque el comportamiento fue dispar entre los distintos eslabones de la cadena.
"Nosotros estamos inmersos dentro de un país al que algunas actividades están emergiendo con mucha fuerza, pero otras tienen la dificultad de una economía demasiada abierta, entre las cuales está la industria textil. Estamos preocupados, no bajamos los brazos, no dejamos de invertir, no dejamos de tomar las medidas para poder permanecer en el mercado, pero la situación para la industria textil no es fácil porque nos ponen a competir con una economía abierta y reglas distintas", expuso en LV12, el empresario textil, Carlos Muia.
En este marco, aclaró que la intención no es no competir. "Estamos de acuerdo con algunas de las medidas que toma el Gobierno porque todos queremos un país normal con una inflación anual de 4 %, que el Banco Central cuide nuestra moneda y el peso se fortifique, queremos un país que sea serio, que gaste solo lo que pueda gastar y con industria".
Muia sostuvo que "para competir con China necesito tasas de crédito como las de China. No estamos compitiendo de igual a igual, entonces en esto disentimos porque el país necesita a las industrias".
Por último, el presidente de Santista Argentina, textil ubicada en Famaillá, destacó que han invertido más de 30 millones de dólares en equipamientos modernos. "Hemos hecho la restructuración que consideramos teníamos que hacer. Acá lo que está frenado el mercado interno y por un lado tenemos la amenaza exportadora de aquellas potencias que quieren invadirnos comercialmente".