En ese sentido, fue contundente al expresar: “Yo no lo tomé como un partido más, no creí la frase políticamente correcta de un Scaloni que debía decir eso desde un principio. A mi me interesa ganarle a Inglaterra en cualquier parte que sea, destruirlo, humillarlo, no me importa si tiene que ver con el deporte o con el área que tenga que ver; es mi enemigo y yo lo digo políticamente incorrecto”.
Pirich sostuvo que desde los momentos previos al inicio del encuentro ya podía percibirse la trascendencia del duelo y remarcó que la victoria fue celebrada incluso fuera del país: “Ya se veía desde el himno que no iba a ser un partido más, una vez terminado todo tuvieron el mismo sentimiento; es tan enraizado en las hinchadas y el pueblo argentino, otra cosa interesante de ver, es fijarse como no los quieren en ninguna parte del mundo, hacía adentro había festejos en otros países por las formas que han maltratado en todas partes del mundo. En todas partes festejaron la derrota inglesa”.
Más allá del componente simbólico del partido, el excombatiente también destacó que “me gusta mucho como juega la Argentina, es como una simbiosis de muchas escuelas de fútbol que han sido muy importantes en el país; yo soy muy Scalonista, el logro de ser prolijo, ordenado, marca bien, los jugadores le responden y armó un lindo grupo”.
Por último, resaltó la actitud del plantel en un compromiso que consideró especial por el peso histórico del rival: “Los jugadores han complicado una signatura pendiente, uno que le sale una fibra en el corazón; y se jugaron y les salió bien”.