Un 58% de tambos ubicados en las principales cuencas lecheras argentinas estiman que el sector crecerá durante los próximos cinco años, de acuerdo a un trabajo conjunto realizado por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) y el ministerio de Agricultura nacional. El relevamiento se llevó a cabo en 194 establecimientos de las provincias de Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires y Entre Ríos.
Desde hace años, la lechería argentina no logra avanzar en sus cifras de producción y se encuentra estancada sobre los 10.500 millones de litros, con un proceso de cierre de tambos que sólo en 2019 hizo que salgan del circuito unos 1.000 establecimientos, de acuerdo a estadísticas oficiales. Por el lado de las exportaciones, se encuentran frenadas y con un precio promedio que de acuerdo al ministerio de Agroindustria cerró 2019 en US$3.494, cuando entre 2013 y 2015 registró valores de hasta US$5.000 por tonelada.
Pese a este escenario, en el informe un 58% de los productores afirmaron que sus expectativas para el crecimiento del sector son favorables, de cara a los próximos cinco años. Por otra parte, un 29% de los encuestados opinó que las cifras se mantendrán estables, mientras un 4% espera una desaceleración en el sector. El último 8%, sin embargo, estimó que saldrá del mercado en los años siguientes. Entre las principales razones que llevaron al cierre del tambo, un 36% adujo cuestiones de rentabilidad.
Los tamberos consultados reciben un precio promedio por su materia prima que oscila entre los US$0,20 y US$0,30 por litro, mientras que por vaca la productividad medida en estos establecimientos se ubicó entre 3.509 y 4.462 litros por cabeza. Al analizar sus volúmenes de producción, el 39% de los tambos arrojan un saldo de 2.500 litros diarios, un 27% se ubicó entre 2.500 y 5.000 litros al día y un 19% por debajo de los 1.00 litros diarios.

