El Boletín Oficial presentó la medida como parte de una “modernización administrativa”, el mismo argumento que el oficialismo usa para justificar desmantelamientos y reformas regresivas, como la laboral. Pero el efecto concreto es otro; con este cierre, el Estado pierde una herramienta técnica central y sus funciones pasan al Organismo Argentino de Acreditación (OAA) y a laboratorios privados.
La decisión debilita la capacidad pública de control en sectores sensibles y marca un retroceso para la ciencia, la industria y la calidad productiva del país.
"Es una etapa casi terminal de una iniciativa que se viene tomando de desnaturalizar el sentido del INTI desde hace 30 años. Esto comenzó como política de recorte en el menemismo durante la gestión económica de Domingo Cavallo donde se redujo el 20% del personal y se habilitó el Organismo Argentino de Acreditación, una entidad que ahora se justifica como que el Servicio de Calibración del INTI es innecesario", analizó en LV12, Enrique Martínez ex presidente del INTI.
¿Por qué era importante este servicio que se desmanteló?
Martínez explicó que "el INTI estableció desde el 2013 un sistema de control de balanzas granarias que pueden usar acopiadores, las empresas transformadoras y las exportadoras. A lo largo de los años el INTI fue ordenando el sistema".
Entonces, "los chacareros se ahorraron 35 millones de dólares por año. Ahora, lo más cerca de un consumidor, están los pañales: hay dos grandes corporaciones que los producen y el INTI intentó hacer un control del cumplimiento de las normas de calidad de pañales para descubrir que en Argentina las corporaciones se opusieron a que existan esas normas porque sostienen que tienen sus propios controles y no tienen que rendir cuentas".
Ante esta respuesta, "el INTI recurrió a las normas de calidad alemana para verificar si los pañales de Argentina cumplían con los requisitos y no era así. Eso se puede hacer con una política que decida controlar esas cosas y con instrumentos que permitan ser precisos".
Por último, destacó que este sistema de trazabilidad "no es ni siquiera reemplazable por las decisiones que tomó el Gobierno".