En este contexto, LV12 dialogó con el interventor del IPLA, Dante Loza, quien aseguró que uno de los datos que más preocupa es que el 72% de los menores consume alcohol y que la edad de inicio descendió hasta los 13 años.
"Históricamente el inicio del consumo estaba entre los 16 y 17 años, pero ahora ha bajado a los 13. Es un dato muy preocupante porque el alcohol no se procesa de la misma manera en un adolescente que en un adulto y el daño puede ser irreversible", advirtió.
Loza explicó que el organismo lleva adelante talleres en escuelas secundarias junto a equipos de profesionales jóvenes, quienes trabajan con estudiantes, docentes y familias para concientizar sobre los riesgos del consumo temprano.
Trabajo conjunto con la Secretaría de Adicciones
El funcionario destacó que el alcohol y el tabaco son consideradas "la puerta de entrada" hacia otras adicciones, por lo que el Gobierno provincial impulsa un abordaje conjunto entre distintos organismos.
"Les pedimos a los padres que estén atentos a los cambios de conducta, al bajo rendimiento escolar o deportivo, a los silencios y a las ausencias. Como Estado solos no vamos a poder, necesitamos el acompañamiento de las familias", sostuvo.
También se refirió al crecimiento del uso de cigarrillos electrónicos entre adolescentes y recordó que la Legislatura amplió la normativa vigente para prohibir el uso de vapeadores en espacios cerrados.
Controles y cumplimiento de la ley
Respecto de los operativos de fiscalización, Loza recordó que la venta de bebidas alcohólicas para llevar está permitida hasta las 23, mientras que los locales habilitados con espectáculos pueden vender alcohol hasta las 5 de la mañana, respetando las restricciones establecidas por la legislación vigente.
En ese sentido, remarcó que las sanciones son severas para quienes incumplen la normativa y aseguró que no existe margen de tolerancia cuando se detecta venta de alcohol a menores de edad.
Finalmente, sostuvo que los controles buscan reducir la siniestralidad vial y prevenir situaciones de riesgo asociadas al consumo de alcohol. "Queremos que se cumpla la ley y que la sociedad tome conciencia de que conducir después de consumir alcohol pone en peligro la vida propia y la de los demás", concluyó.