Las clausuras llevadas a cabo el fin de semana en la provincia de Tucumán en torno a la realización de fiestas con el cierre de boliches de por medio, concretado en el marco del Decreto de Necesidad y Urgencia firmado por el gobernador Juan Manzur por el avance del coronavirus, concluyó en aclaraciones por parte de Samuel Semrik, titular del Instituto Provincial de Lucha contra el Alcoholismo (IPLA).
En comunicación con LV12 Radio Independencia, Semrik solicitó la atención al refutar tergiversaciones: "las clausuras no tuvieron que ver con controles por el coronavirus, sino con los que hace siempre el IPLA. Los negocios clausurados fueron por fiestas clandestinas, pubs o bares que no estaban habilitados, otros que tampoco estaban habilitados para el fin que estaban siendo utilizados, como boliches".
"El fin de semana la Cámara de Bolicheros se plegó automáticamente a las medidas del decreto del gobernador por reuniones masivas. Algunos pequeños establecimientos que no pertenecían a la Cámara abrieron y no estaban habilitados", explicó el titular del IPLA sobre las clausuras en fiestas clandestinas, y completó: "hubo variaciones y cambios de cervecerías y bares que, ante la posibilidad de abrir de los boliches, ellos mutaron y fueron clausurados".
Por último, Semrik hizo hincapié en denuncias al IPLA por reuniones sociales familiares: "no actuamos sobre eso, no tenemos la potestad de hacerlo, controlamos habilitaciones de lugares que expenden alcohol, que trabajen dentro de los horarios en los que deben trabajar".

