El interventor del Instituto de Previsión y Seguridad Social de Tucumán (IPSST), Fernando Avellaneda, informó el pasado martes en una rueda de prensa en Casa de Gobierno que la obra social provincial avanza con las negociaciones con Asociación de Clínicas y sanatorios de Tucumán (ACYST) para alcanzar un nuevo convenio para las prestaciones hacia el 2023. En ese marco, sostuvo que la atención no se ha visto resentida.
“Más allá del reclamo de clínicas y sanatorios, que su forma de reclamo fue solicitar la revisión del contrato, el convenio que nos une al 8 de enero, hay cláusulas rescisorias que son parte de los convenios que firma la institución hace años, que firman los prestadores que uno puede, sin razón alguna, con un mes de anticipación solicitar la rescisión de un convenio. La mayoría de las veces estas discusiones o intercambio de idea en cuanto a cuáles son los valores sobre cuánto deben mejorarse no llegan a esto la cláusula rescisoria, el sanatorio es la segunda vez que lo hace”, dijo Avellaneda sobre la carta documento presentada por ACYST.
El día miércoles 7 de diciembre la Asociación de Clínicas y Sanatorios de Tucumán envió una carta documento a Subsidio de Salud solicitando una rescisión y en reclamo de la recomposición de valores de las consultas realizadas por pacientes de la obra social provincial.
A raíz de esto, el interventor sostuvo que el gobernador Osvaldo Jaldo, el ministro de Economía de la provincia y la obra social vienen trabajando desde octubre para encontrar una oferta “a todos los prestadores para mejorar los honorarios que cobran los profesionales y de los valores de las prestaciones que cobran las clínicas y los sanatorios".
De esta manera, teniendo en cuenta la situación con respecto al reclamo y los ingresos de la obra social provincial, el interventor Fernando Avellaneda dijo, “el día lunes nos sentamos con el ministro Eduardo Garvich para ver como el ejecutivo nos va a apoyar para enfrentar esto porque los ingresos de la obra social no han mejorado porque los últimos incrementos al bolsillo de los trabajadores han sido no contributivos, esto quiere decir, que desde ese monto no hay descuento para la obra social”.

