Sea Lion es desarrollado en aguas al norte de las Islas Malvinas por la empresa israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration.
El Gobierno recurrió al organismo con sede en Hamburgo, Alemania, con el objetivo de preservar los derechos que invoca durante la primera etapa del procedimiento internacional.
“La República Argentina ha presentado hoy ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar una solicitud de medidas provisionales para impedir la explotación de hidrocarburos por el Reino Unido en la plataforma continental de la Cuenca Malvinas Norte”, señaló el documento oficial.
La medida requerida tiene un alcance similar al de una cautelar: apunta a impedir nuevos avances del proyecto mientras los jueces examinan los fundamentos argentinos, la competencia del Tribunal y la urgencia planteada. El organismo puede aceptar el pedido, rechazarlo o disponer medidas de distinto alcance.
El 28 de septiembre, Argentina notificó al Reino Unido el inicio de un procedimiento previsto en el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR) y le otorgó dos semanas para adoptar medidas contra Sea Lion.
El plazo venció el lunes 12 de octubre.
Sea Lion prevé perforaciones en 2027 y producción comercial en 2028
El proyecto Sea Lion está ubicado a unos 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas. Navitas controla el 65 % y opera el desarrollo, mientras que Rockhopper posee el 35 % restante. La compañía británica descubrió el yacimiento en 2010 y luego incorporó a la firma israelí como socia mayoritaria.
A fines de 2025, las empresas adoptaron la decisión final de inversión para la primera etapa. El objetivo es iniciar la producción comercial de petróleo durante el primer trimestre de 2028.
FUENTE: Infobae