El gobernador Osvaldo Jaldo trazó un panorama sobre la coyuntura que atraviesa la región, marcada a fuego por un temporal histórico y una recesión económica que golpea de lleno las arcas provinciales. Durante una entrevista televisiva, el mandatario detalló la magnitud de los daños causados por las últimas lluvias y el esfuerzo que demanda mantener el equilibrio fiscal ante la brutal caída de la recaudación.
En el plano estrictamente financiero, sostuvo que el impacto de la macroeconomía nacional es severo. Precisó que la pérdida del poder adquisitivo de la gente derivó en un desplome del consumo y, en consecuencia, de la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA). "Esta dinámica le está costando a la provincia de Tucumán una pérdida de entre 10.000 y 15.000 millones de pesos mensuales en concepto de coparticipación. Para hacer frente a estos números en rojo y garantizar el funcionamiento de los hospitales, la policía y los comedores escolares, el gobierno debió inyectar los ahorros generados durante el periodo anterior", indicó el titular del PE. En esa línea dijo que hoy, la provincia transita por un "equilibrio muy finito".
Frente a esta situación, el mandatario defendió su postura de mantener un canal de diálogo abierto con el gobierno nacional de Javier Milei. Jaldo remarcó que, "en este contexto crítico donde están en juego las zafras clave de la provincia ante el encarecimiento de los combustibles por el conflicto en Medio Oriente, no hay margen para mezquindades". Aclaró que "gobernar implica priorizar a los tucumanos por encima de las banderas ideológicas, advirtiendo que poner palos en la rueda a las gestiones nacionales o provinciales solo termina perjudicando a la sociedad".
Crisis climática
Al abordar la crisis climática, Jaldo explicó que los niveles de precipitaciones superaron cualquier previsión. Mientras el pronóstico anticipaba una alerta amarilla con 50 milímetros de agua, en diversas zonas de Tucumán cayeron hasta 250 milímetros en un lapso muy corto. A esto se sumó el agua proveniente del sur de Salta que colapsó el Dique El Cadillal, y las lluvias de Catamarca que desbordaron los ríos San Francisco y Marapa, inundando localidades como La Madrid, donde paradójicamente no había llovido. Ante este escenario, el gobernador reafirmó que el Estado provincial está "poniendo la cara" y trabajando en el territorio para asistir a los evacuados, recuperar caminos productivos y normalizar el dictado de clases en unas 50 escuelas afectadas.

