La provincia de Tucumán tendrá un nuevo penal para alojar presos, ubicado en Benjamín Paz y nuevas alcaidías. Por tal motivo, el gobernador, Osvaldo Jaldo, esta mañana se reunió con el vicepresidente primero de la Legislatura, Regino Amado; el ministro de Seguridad, Eugenio Agüero Gamboa; el secretario de Coordinación Institucional del Ministerio de Obras y Servicios Públicos, Marcelo Caponio; el director de la DAU, Alfredo Quinteros y Jorge Garber, el presidente de la Cámara de la Construcción e integrante de la empresa UTE, quien lleva adelante los trabajos, para analizar los avances de la obra de la cárcel.
Tras la reunión, el mandatario, se refirió a los avances de las obras para la construcción de la nueva cárcel en Benjamín Paz. "Habíamos anunciado que no solo íbamos a profundizar nuestra política en materia de seguridad, que tiene que ver con capacitar y profesionalizar toda lo que es la policía de la provincia, sino también que tenemos una planificación en materia carcelaria, ya que entendemos que es necesario construir nuevas plazas para albergar a los detenidos".
Jaldo adelantó que "será una cárcel de última generación, la obra está en el predio trabajando, hicimos un análisis, nos mostraron los avances y tendrá una capacidad de 1300 plazas. Por primera vez, en muchos años, se está tomando en serio y con mucha responsabilidad la crisis carcelaria. Nosotros ejecutamos las obras pero quien nos abre las puertas en Capital Federal es el jefe de gabinete, el Dr. Juan Manzur".
Además sostuvo: "Saben que la única cárcel que tenemos es Villa Urquiza que se hizo hace 100 y está totalmente saturada. También estamos avanzando con tres alcaidías nuevas, con una capacidad de aproximadamente 250 personas cada una, o sea alrededor de 600 plazas más. Es una decisión muy fuerte e importante en la provincia en materia carcelaria".

