“Él irrumpió en mi vida, un pirata guapo, profundamente romántico y aventurero, y mi vida cambió para siempre. Me necesitaba. Nadie me había hecho saber que me necesitaba, y no se trataba de una persona cualquiera, sino del creador de la CNN y Turner Classic Movies, ganador de la Copa América como el mejor navegante del mundo. Tenía una vida plena, una mente brillante y un gran sentido del humor”, comienza el escrito, que acompaña a una fotografía de ambos, que estuvieron casados de 1991 a 2001.
Comenzaron su relación en 1990, poco después de que la dos veces ganadora de un Oscar se separara de su segundo marido, el político californiano Tom Hayden. “Él también podía cuidarme. Eso era nuevo para mí. Sentirme necesaria y cuidada al mismo tiempo es transformador. Me ayudó a creer en mí misma. Me dio confianza. Creo que yo hice lo mismo por él, pero así es como se educa a las mujeres. Se supone que los hombres como él no deben expresar necesidad ni vulnerabilidad. Esa era, creo, la mayor fortaleza de Ted”, continúa explicando Fonda.
La laureada actriz reconoce que el empresario le enseñó “más que cualquier otra persona”, sobre todo sobre la “naturaleza, la vida silvestre, la caza y la pesca”, pero también sobre “negocios y estrategia”. Una década después de comenzar su relación, en enero del 2000, el matrimonio decidía separarse. Eso sí, siempre mantuvieron una estrecha relación. “Era la persona más competitiva que he conocido y presenciarlo era fascinante (...) Ted era un reto, pero siempre me han gustado los retos y con él casi siempre valía la pena”, le sigue recordando la actriz.
“Amé a Ted con todo mi corazón. Lo veo ahora en el cielo con toda la fauna que ayudó a rescatar de la extinción: los hurones, los perritos de la pradera, el lobo gris... Todos están reunidos en las puertas del cielo aplaudiéndole y agradeciéndole por salvar a sus especies”, añade. Después de describir cada una de sus cualidades y de sus defectos, habla de manera más personal: “Viven cinco de sus hijos, cinco niños talentosos y complejos de quienes tuve el privilegio de ser madrastra. Crecí con cuatro madrastras y sé lo importante que puede ser. Así que todos hicimos lo posible para formar una familia extensa, aunque un poco peculiar, y los quiero mucho. Si fue complicado estar casada con él, imagínense lo complicado que fue ser su hijo. Y todos están bien. Descansa en paz, querido Ted. Te queremos y siempre te recordaremos”.
Fue Turner el que se interesó primero por Fonda: consiguió su número de teléfono, la llamó y le expresó su interés por conocerse personalmente. “Quería saber si estaba disponible para una cita. Creo que le dije que no me sentía muy bien, que él también era un tipo interesante, pero que no tenía muchas ganas”, explicó la actriz en una entrevista en la revista People en 1990. Pero pronto empezó a salir con él.
También habló de su relación en My Life So Far, las memorias que Fonda publicó en 2005. “Había momentos de amor en los que nuestras miradas se cruzaban y nos fundíamos en uno solo. Había momentos en los que algo nos hacía reír tanto que nos desplomábamos al suelo, como aquella noche en que nuestras carcajadas nos hicieron caer al pie de la escalera”, recordaba en el libro. También desveló que había descubierto que Turner le había sido infiel poco después de contraer matrimonio en 1991.
“Si bien seguimos comprometidos con el éxito a largo plazo de nuestro matrimonio, nos encontramos en un punto en el que cada uno debe tomarse un tiempo para sí mismo”, compartieron en un comunicado en el año 2000 con el anunciaban su separación. A pesar del tono esperanzador, la pareja se separó definitivamente meses más tarde. Fonda solicitó el divorcio en abril de 2001, alegando que el matrimonio estaba “irremediablemente roto”. A pesar de la infidelidad, las diferencias en el matrimonio y su divorcio, mantuvieron el contacto. “Sigo teniendo una muy buena relación con él. La vida es demasiado corta para estar peleando”, afirmó la actriz en 2008.
El pasado mes de noviembre, Fonda se emocionó durante una gala de la Georgia Campaign for Adolescent Power and Potential, la organización benéfica que fundaron juntos en 1995. “Nunca habría existido de no ser por Ted. Fueron tiempos muy difíciles. Si no hubiera estado con Ted, si no me hubiera apoyado con su amor y respaldo, jamás lo habríamos superado”, afirmó.