Hacía cinco meses que los dos mejores tenistas del momento no se enfrentaban. Fue el pasado 16 de noviembre, con Turín como escenario de la lucha de dos titanes. Allí, Alcaraz sufrió la derecha del italiano. La diferencia entre ambos cada vez es más reducida. Han conseguido perfeccionar su tenis hasta la excelencia desde aquel duelo hasta ahora, si es que es posible. Carlitos cada vez es más sólido en su juego, gracias a la experiencia y el bagaje que te da competir por la corona de número uno en todo el mundo. Sinner, obsesionado con la dinámica prueba-error en su búsqueda de nuevos golpes y estrategias.
En Montecarlo convergieron ambos. Volvieron a unirse la potencia y la creatividad. Los dos titanes daban la bienvenida a la temporada de tierra con una final por el título. Era Carlitos quien iniciaba el duelo sirviendo. Una primera falta de saque denotaba la tensión del partido, pero supone salir airoso con su segundo saque, donde el italiano firmó un resto demasiado largo. Tres errores más de Jannik, permitieron al de Murcia sellar el primer juego. La primera rotura del partido, además, no se hizo esperar. Alcaraz sacó a pasear su derecha para mandar misiles incontestables a su rival.
Sinner no tardó en devolverle el golpe para poner de nuevo el marcador en tablas. Con 4-3, Carlitos emitió un grito ensordecedor para liberar las tensiones iniciales. El italiano ni se inmutó. Tenía la estrategia clara, sabía que podía hacerse con el partido. Conocía a su rival y sus puntos débiles. Ninguno fue capaz de meter una marcha más para evitar que la manga se dirigiera al tie-break. Ahí, Jannik pisó el acelerador y, aunque Carlitos consiguió recuperar puntos, no fue suficiente para evitar que el italiano se llevara la primera manga.
Jannik conquista Montecarlo y se alza con la corona de número uno
Ya en el segundo set, Alcaraz volvió a ponerse por delante tras firmar una nueva rotura al italiano. Sin embargo, Sinner consiguió reponerse y devolverle el golpe por partida doble. Dos mazazos que le pusieron por delante. Con la manga prácticamente sentenciada, Jannik sacó para ganar y ahí ya no falló. Tiró de templanza y mente fría. Y espero su momento para sacar a relucir su derecha ganadora.
Sinner firmaba así la victoria en la final de Montecarlo por 2-0 (6-7 y 3-6) y recuperaba la corona de número uno. Esa que durante tanto tiempo ha ostentado Carlos Alcaraz. El propio español sabía que, defendiendo tantos puntos, era complicado mantenerse en la cima, y es eso precisamente lo que ha permitido al italiano ascender a lo alto del ranking. La corona tiene nuevo rey y se llama Jannik Sinner.
FUENTE: Infobae