Este lunes, la joven de 27 años fue al Teatro Metropolitan a ver Misery, la obra basada en la famosa novela de Stephen King que protagoniza el actor junto a Julia Calvo.
Entre los presentes se destacaron figuras como Antonio Grimau y Roly Serrano. Sin embargo, todas las miradas se las llevó Páscolo ya que es la primera vez que se muestra públicamente junto a Gil Navarro.
Ambos se mostraron cariñosos y posaron abrazados y sonrientes para las cámaras que estaban en el lugar.
Días atrás, el actor de 52 años conversó con Puro Show (eltrece) y se refirió a la diferencia de edad: “Mirá... es mucho más grande que yo en muchísimos aspectos“.
"Una de las primeras cosas que me han seducido es su capacidad de pensar y de razonar. Y para mí la inteligencia es un coeficiente que involucra otras cosas, como la sensibilidad, como el humor, como la compasión por los demás. Eso, eso para mí es muy importante”, destacó.
Consultado acerca de su la edad es solo un número, expresó: “No sé. Sí, puede ser, pero no lo sé. Creo que al final tiene que ver con estar a gusto con alguien. Es compartir una decisión y compartir un camino. Y tiene que ver con entregarse". “Más que con el número, tiene que ver con una entrega”, concluyó.
De qué trata “Misery”
La obra narra la historia de Paul Sheldon, un escritor que intenta dejar atrás el éxito comercial de una saga romántica para iniciar una etapa más ambiciosa de su carrera. Tras sufrir un accidente automovilístico, es rescatado por Annie Wilkes, una enfermera solitaria que se presenta como su “fan número uno”.
Lo que comienza como un acto de salvación se transforma en una pesadilla cuando Paul descubre que está prisionero de una mujer obsesiva, dispuesta a todo para que su personaje favorito vuelva a la vida. El encierro, la manipulación psicológica y la violencia latente construyen un suspenso constante que no da respiro al espectador.
En la Argentina, Misery tuvo un estreno recordado en 1999, con Rodolfo Bebán y Alicia Bruzzo como protagonistas, también bajo la dirección de Manuel González Gil, en el Teatro Metropolitan.
Más de dos décadas después, el director retoma el desafío con una nueva dupla protagónica y una puesta actualizada, profundizando el terror psicológico y el vínculo enfermizo entre admiración y poder, un eje que hoy adquiere una resonancia renovada.