Una jueza federal de Estados Unidos se puso del lado de la Universidad de Harvard en una demanda contra la administración Trump y determinó que el Gobierno federal congeló ilegalmente miles de millones de dólares en fondos para la investigación universitaria.
Allison Burroughs, jueza del Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito de Massachusetts, indicó en su fallo que "los acusados (el Departamento de Salud y Servicios Humanos y el Departamento de Justicia de Estados Unidos) usaron el antisemitismo como una cortina de humo para emprender un ataque específico e ideológicamente motivado contra las universidades de primer nivel de este país".
El 11 de abril, funcionarios de la administración Trump enviaron una carta a Harvard en la que exigían a la universidad eliminar el antisemitismo en el campus y desmantelar las iniciativas sobre diversidad que favorecen a ciertos grupos minoritarios.
La administración Trump "lo hizo de una manera que contraviene" la Ley de la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos y el Título VI de la Ley de Derechos Civiles de 1964, se indicó en el fallo.
El 14 de abril, después de que Harvard rechazó las demandas de la administración, esta anunció el congelamiento de 2.200 millones de dólares en subvenciones multianuales y 60 millones de dólares en contratos multianuales para la universidad.
"Debemos combatir el antisemitismo, pero igualmente tenemos que proteger nuestros derechos, incluyendo nuestro derecho a la libertad de expresión, y ninguno de los objetivos o necesidades debe ser sacrificado ante el altar del otro", escribió Burroughs.
"Ahora es trabajo de los tribunales hacer igualmente su parte: actuar para salvaguardar la libertad académica y la libertad de expresión como lo exige la Constitución, y asegurarse que investigación no esté sujeta, indebidamente, a cancelaciones arbitrarias y defectuosas" escribió Burroughs.
La jueza concedió una moción de juicio sumario, lo cual significa que falló a favor de Harvard sin un juicio de por medio.

